Con el Lema Nacional “Con María, nos abrazamos a Cristo Jesús” iniciamos la Novena por los 104 años de Alianza de Amor y cada día el Santuario Terruño se vio colmado de peregrinos que llegaban desde todos los rincones del Alto Paraná para saludar a la Mater, fueron miles de Ave Marías ofrecidas en agradecimiento por tantas bendiciones.
Esperando los primeros instantes del día 18, una hermosa vigilia fue regalada a la Mater por la juventud y por la mañana muy temprano el equipo de la Misa de Niños aguardaba con alegría a los niños y jóvenes de distintas instituciones educativas de la región que llegaban ya sea caminando o en buses para la primera misa.
Durante todo el día en el Santuario Terruño la Mater recibió a miles de peregrinos, “Desde el fondo de Hernandarias llegamos, igual con la tormenta salimos, teníamos que visitar a la Virgen”, comentaba una de las tantas Misioneras que ya venía a pasar el día esperando la misa de la tarde.
La Gran Misionera no se dejó ganar en generosidad y el cielo se despejó para que sus fieles puedan recibir sus gracias, en la Misa por la Salud, los misioneros renovaron sus fuerzas, compartieron con misioneros de otras ciudades y salieron listos para seguir el peregrinar con la Mater allí donde Ella les lleve.
Finalmente, empezó a caer la noche y comenzaron los preparativos para la Misa por la Familia. Cuando los primeros acordes del Coro Voces de Schoenstatt que en la fecha celebraban cuatros años cantando fielmente a la MTA, quien ingresó saludando a sus hijos que llegaron para cerrar este día de alianza.
El Padre Alfredo Pereira en su homilía nos recordó la grandeza de Schoenstatt y que los Aliados de la Mater “a través de nuestra manera de ser y de vivir la fe, nosotros tenemos que llegar a la santidad, no por cómo sabemos o cuánto sabemos, sino por cómo vivimos”.
Finalizada la Misa, peregrinamos al Santuario portando velas indicando que queremos ser Luz de María para muchos y en un gran abrazo como familia renovamos la Alianza de Amor con la Madre tres veces Admirable.


