No importa cuántas veces hayas visitado el Santuario Nacional de Tupãrenda, ya que Ella siempre deslumbra con su presencia y luz única, sumado a que en cada visita es imposible no quedar sorprendido por lo imponente, deslumbrante y acogedora que está quedando la Iglesia Santa María de la Trinidad. Todo esto fue posible gracias a un gran trabajo que se viene realizando desde hace años. Pero aún faltan detalles para que la Iglesia siga recibiendo a miles de peregrinos.
Es por eso que el pasado mes de abril de este año tuvo lugar una cena benéfica para poder encaminar la terminación de la Iglesia. Por lo que CM Eventos by Minilandia, ubicado en la ciudad de Capiatá, se vistió de gala y con la sublime mirada de la imagen de la Mater en la entrada, daba la bienvenida a los corazones solidarios que dijeron sí a la causa.
En nombre de los Padres de Schoenstatt, del Consejo Pastoral de Tupãrenda y del Equipo Económico de la Iglesia Santa María de la Trinidad, el P. Oscar Iván Saldívar expresó su inmensa alegría por ser partícipe de la primera edición de esta cena benéfica.
“Me animo a decir que es el inicio de varias cenas más. Lo hemos llevado a cabo pensando en ayudar a la terminación de nuestra querida Iglesia Santa María de la Trinidad, que se lleva construyendo hace 20 años. En diciembre de este 2019 queremos dedicarla solemnemente. Ya les adelanto que no va estar terminada en su totalidad, por lo que espero que por muchos años nos sigamos viendo en este evento, porque tenemos que seguir avanzando”, destacaba el Padre al inicio de su discurso de bienvenida.

Recordó, que hace 20 años él se encontraba participando de un intercambio cultural en Inglaterra, y hasta hoy día tiene presente lo que le dijo una profesora de geografía: “nosotros ya no construimos catedrales, hoy día nos dedicamos a construir centros comerciales”. Continuó rememorando que aquella docente mencionaba esto ya que el centro de la sociedad y muchas veces de la vida personal ha dejado de ser Dios, los valores cristianos dejaron de ser los valores humanos trascendentes.
“Siempre me quedó dando vueltas eso, ya que lastimosamente hoy día el centro de nuestras vidas tiene que ver más con el comercio y la distracción. Es increíble que nosotros aquí en Paraguay a inicios del siglo XXI estemos construyendo una gran Iglesia de peregrinos en Tupãrenda. Nuestro fundador el Padre José Kentenich siempre pensó que a lado de cada Santuario debe levantarse una Iglesia para los peregrinos, como una gran ampliación del Santuario. Y es eso lo que hace 20 años como Movimiento, como Familia de Schoenstatt, estamos haciendo, vamos construyendo nuestra Iglesia paso a paso”.
Sin dudas el camino recorrido ya fue bastante, por lo que la meta hoy día está puesta en terminar la Iglesia, que para el Padre no solo consiste en que esté lista materialmente, ya que no hay que dejar de lado lo espiritual.
“Implica construir también nuestra comunidad, nuestra familia como Iglesia, por lo que no debemos olvidar la conquista espiritual. Hace 20 años se viene trabajando, hace 20 años se viene rezando, construyendo la Iglesia que somos todos nosotros: los bautizamos creyentes en Cristo; que con el apostolado, el servicio, la dedicación y la oración, construimos la Iglesia de Cristo día a día”, concluyó el P. Oscar Saldívar.



