Un tiempo para volver a Dios

Hace poco me dijeron tibio, porque había dicho a un amigo que era un fanático con insistir que las misas se suspendan en Paraguay y el mundo, pero esa palabra «tibio» me había llamado la atención y dolido.

Si bien, sigo estando de acuerdo que no hayan misas con mucha gente. Yo hace un buen tiempo que apenas participaba, no me confieso hace más de 6 meses, comulgo vagamente, apenas rezo en casa, voy a mi grupo de vida, pero muchas veces es más por mis hermanos, pero este tiempo de cuaresma-cuarentena es realmente para volver a Dios, para mí al menos, para no olvidarme, para amarlo de nuevo como antes.

Hoy volví a entender lo importante de ir a misa, lo importante de recibirlo a Él, y fue una comunión espiritual extraordinaria, donde pude acordarme de todo lo que sentía, amaba, luchaba antes, y sobre todo es una lástima que esta preocupación por el mundo es la que me haga reaccionar, pero así somos muchas veces, tibios, inseguros, es hora de dejar de serlo, es hora de estar confiados, es hora de protegernos y de amarnos a la distancia, codo a codo como dice Drexler, es hora de unirnos y de dejar de joder con las salidas.

Es hora de unirnos en oración y de ser responsables. Hasta hace poco pensaba que la oración no iba a curar el coronavirus. Así de agnóstico estaba o estoy. Pero vivir esta misa y ver 1.400 personas conectadas me hace acordar a la comunidad que pertenezco. Al amor que tenemos a la Eucaristía y al Santuario.

José Engling en la guerra se transportaba espiritualmente al Santuario para sentir más cerca a la Virgen, hoy 1.400 personas gracias al Servicio del P. Santi, Pampli y otros lo hicieron. Infinitas gracias. No nos olvidemos que no estamos solos. ¡Que Dios no se muda!

Creo, Jesús mío,
que estás real
y verdaderamente en el cielo
y en el Santísimo Sacramento del Altar.

Os amo sobre todas las cosas
y deseo vivamente recibirte
dentro de mi alma,
pero no pudiendo hacerlo
ahora sacramentalmente,
venid al menos
espiritualmente a mi corazón.
Y como si ya os hubiese recibido,
os abrazo y me uno del todo a Ti.

Señor, no permitas que jamás me aparte de Ti.

Amén

Estamos muy felices que puedas leernos. Esta Plataforma es un nuevo formato de presentación de nuestra tan querida Revista Tupârenda, que con mucho esfuerzo un equipo de personas lo lleva adelante voluntariamente.

¡Apoyá a la Revista Digital con una donación! Todo aporte suma a cubrir los costos tecnológicos y de mantenimiento, para así seguir cumpliendo con la tarea de difundir la Alianza de Amor sin fronteras.

Otros artículos

Suscribite a nuestra lista de emails

Suscribite a nuestra lista de emails

No te pierdas de nada. Suscribite y recibí todas las noticias.

 

 

Te has suscripto a nuestra lista :)

Compartir esto