El fin de semana del 14 al 16 de agosto se llevó a cabo una maratón internacional de 48 horas ininterrumpidas de oración del Santo Rosario, para pedir a la Madre y Reina tres veces admirable de Schoenstatt que interceda ante nuestro Eterno Padre Dios en favor de la canonización del Padre Fundador de nuestra familia: José Kentenich.
Esta iniciativa ha surgido desde el Secretariado del Padre de Paraguay, y hemos contado con el apoyo técnico del grupo de la rama familiar Salufe, y ha recibido una gran aceptación por parte de nuestros hermanos en la alianza de 20 países, quienes han participado activamente durante todo el fin de semana, elevando oraciones que sin duda han llegado al cielo. Para esta maratón, el P. Eduardo Aguirre, postulador de la causa de canonización del Padre Kentenich, nos ha preparado una jaculatoria especial: “Madre y Reina, manifiesta tu poder y amor, intercede por la canonización del Padre.”
Así, el viernes 14 de agosto inició la maratón con las palabras iniciales y la bendición del P. Martín Gómez, Director Nacional del Movimiento en Paraguay y Asesor del Secretariado del Padre de nuestro país. Seguidamente, continuó la maratón en la que se ofrecieron un total de más de 2.483 rosarios y se elevaron más de 7.138 oraciones de canonización por el Padre Fundador. A cada hora, veíamos cómo se conectaban en simultáneo las personas desde sus Santuarios Hogares (un promedio de 27 santuarios por hora), para dirigir y acompañar las oraciones que fueron transmitidas desde el canal de YouTube del Secretariado del Padre en Paraguay, que durante la maratón recibió un total de 5.486 visitas de 19 países del mundo. Todo este ofrecimiento al capital de gracias ha sido ofrecido en el Santuario Original, por intermedio de la Hermana María Resia, encargada del Secretariado del Padre en Alemania.
Se han vivido momentos muy emotivos, como cada vez que veíamos sumarse a la causa a nuestros Sacerdotes y Hermanas de María de distintos países, entre ellos, ha dirigido uno de los rosarios el P. Eduardo Aguirre. También nos ha emocionado la presencia de tantas familias unidas en la oración, como los padres de Sofía desde los Estados Unidos por cuya salud estamos en oración constante y María desde España, rezando con su familia.

Para coronar el fin de semana de tantas gracias, La Providencia nos regaló un Evangelio muy acorde a lo vivido, donde veíamos a la mujer extranjera pidiendo a Jesús con mucha insistencia la sanación de su hija. En este contexto, durante la Santa Misa con la que finalizó la maratón, el P. Reginald Ibe nos recordaba la universalidad de la Iglesia, esa misma que nos unió a tantas personas en la oración.
Esa misma universalidad es la que nos enseñó nuestro Padre Fundador, y de la que nos hablaba en la Navidad de 1967, un año antes de su partida al Eterno Schoenstatt y que queremos tomar hoy como un mensaje para quienes hemos participado de este gran acontecimiento: “Parece ser la intención de Dios que mantengamos esta fusión de corazones como fundamento para los próximos 50 años a lo largo y ancho de toda la Familia… no sólo para los próximos 50 años, sino para todos los tiempos venideros”.
Sigamos unidos pidiendo el honor de los altares para nuestro querido Padre Kentenich, ofreciendo capitales de gracia, rosarios y oraciones de canonización. Quienes aún no se han inscripto a los grupos de Silencio y Oración Alianza de Amor PJk, pueden hacerlo recurriendo al Secretariado del Padre de su país. Todo suma para nuestra gran misión: canonizar al Padre Fundador. “¡Quedamos en eso, permanecemos fieles!”
“Si constituimos una comunidad de corazones basada en la comunidad de corazones con el Padre Dios, con ello hemos puesto el fundamento más sólido para la historia de la Familia en los tiempos futuros. Amén.” PJK, 25/12/1967.

TESTIMONIOS
Padre Eduardo Aguirre – Postulador de la Causa del Padre Kentenich
Les envió un saludo muy agradecido y alegre por la iniciativa en la que se ofrecieron oraciones en torno a la Canonización de nuestro Padre Fundador, especialmente en el contexto que estamos viviendo actualmente. Es muy importante la oración para que todo esto dé frutos según el Plan de la Divina Providencia. Y que todo esto nos ayude a crecer, avanzar, e impulse también la Causa de Canonización de Nuestro Padre Kentenich. Agradezco las oraciones y el esfuerzo que se realiza en la Maratón y que esto dé muchos frutos para que se evidencie el Plan de Dios y sepamos ser dóciles también a la conducción de la Divina Providencia.
Padre Martín Gómez – Asesor Secretariado del Padre Paraguay
Que hermoso es sentirnos familia, saber que el Padre nos une. Saber que nos unimos en torno a Nuestro Padre Fundador rezando con fe, con humildad, con insistencia, confiándole a la Mater y a la Santísima Trinidad la Causa de Nuestro Padre además de tantas otras intenciones y anhelos.
Hermana María Julia – Secretariado del Padre Argentina
La Maratón fue una experiencia muy hermosa, muy profunda, de familia, de familia internacional, de familia reunida en torno al Padre Fundador. Una familia que reza se mantiene unida y mantiene viva la Misión y testimonio, además, la vivencia de familia entre nosotros, la hermandad, la colaboración entre diferentes países, Institutos, Federación, Liga. Una familia muy grande y variada, unida por el amor y la oración. Una gratitud a todos los que participaron, especialmente al Secretariado del Padre de Paraguay, que con tanto esfuerzo y amor lo preparo.
Roberto Cardozo Miembro Consagrado de Liga – Paraguay
Para muchos el momento más emotivo fue la maravillosa coincidencia en la hora que estuvieron rezando los sacerdotes, el Padre Pedro, el Padre Aguirre y la esperanzada del milagro por la intercesión de PJK, Sofía, en brazos de su madre.
Nuestros pechos henchidos y alegres por esos momentos de unión, de oración y de encuentro virtual con los hermanos de todo el mundo, pidiendo por la canonización del padre fundador. Resta decir gracias al Secretariado del Padre José Kentenich Paraguay por ofrecer está oportunidad de abrazarnos en oración para decirle al fundador «Nosotros te Canonizamos”
Nicolas – Juventud Masculina Paraguay
La experiencia de la Maratón del Rosario fue única, me tocó representar a la Juventud Masculina de Paraguay y también así compartir con personas de otros países, en mi caso con un grupo de Colombia, también tuvimos la dicha de que nos acompañó el Padre Oscar Saldívar, lo que quiero destacar por cómo nos unimos toda la familia de Schoenstatt Internacional por un solo objetivo que fue 48 horas de Rosario por la causa de la Canonización del Padre Fundador, agradezco al Secretariado del Padre en Paraguay y a todos sus colaboradores quienes pudieron llevar a cabo esta actividad de la mejor manera, el Padre Kentenich está muy feliz con sus hijos espirituales y como con fervor siguen viviendo lo que él dejó para Schoenstatt, la Iglesia y el Mundo.
Participante de Portugal
Muito obrigada por está oportunidade única e grandiosa de estarmos juntos pela mesma causa, juntos somos mais Confio em teu poder e em tua bondade em ti confio com filialidade, confio cegamente em toda situação Mãe no teu filho e na tua proteção, Amém.
Virginia de España
Como una gran familia, nos hemos unido para implorar por el proceso de beatificación del P. Kentenich, ha sido una experiencia increíble, llena de momentos de emoción, de compartir con la familia de Schoenstatt, de todo el mundo una curiosidad. Una chica de Ecuador que al azar rezaba con otra de España, tenían el mismo nombre y apellido. Familia León, que con gran entusiasmo y como se conocieran de toda la vida compartieron esa hora. Que quedara para el recuerdo. Nunca te olvidas con quien rezaste al otro lado del mundo.
Luis y Ma. Eugenia – Chile
Para Juan Carlos y para mi fue una bendición que nos hubiesen llamado a participar en esta cruzada de oración, en que hemos quedado tan sorprendidos y además tan gratificados por formar parte de la familia universal de Schoenstatt en representación de nuestro Santuario de Tierra Joven que reunió a 20 países en esta devoción mariana y con toda la insospechada conexión de cada uno de nosotros con la familia Universal.
Susana Espínola Secretariado del Padre José Kentenich Paraguay
El Padre Kentenich, desde el principio se manifestó para mí como un Padre. Y desde el año 2000, formo parte del Secretariado del Padre José Kentenich Paraguay, donde trabajamos todos juntos por la Canonización del PK. La Maratón del Rosario fue una experiencia de cielo que no podríamos olvidar jamás. Tantos hijos trabajando sin parar para que esa Maratón de Rosario llegue al cielo y ofrecidos como Capital de Gracias a la Mater pidiendo por la pronta Canonización de su hijo José Kentenich.
María Angélica de Chile
La invitación de Paraguay para participar en la Maratón fue muy importante para mí, porque me permitió motivar en Chile para que se unan a rezar por un hombre maravilloso que es nuestro Padre Fundador, porque yo soy un milagro del Padre, mi vida es un milagro del Padre Fundador, así una cadena de muchos sucesos en mi familia. El Padre ha marcado mi vida, por eso cuando me invitaron a esta Maratón fue motivante fue como decirle si Padre, aquí está tu hija, que te agradece todos los días. Él es el que me guía a ser una mejor persona y no me cabe duda que todos nos veremos en Roma, quisiera que fuera pronto, pero sé que Dios tiene preparado para nuestro Padre Fundador un lugar especial en los altares y tenemos que trabajar para que mucha gente sepa la Santidad de este hombre maravilloso, no me quepa duda de que el Padre nació Santo. Gracias Paraguay por esta oportunidad y rezo con todos mis hermanos de los 15 países que estamos unidos en los Grupos de Silencio y Oración PJK para que tú llegues a los altares, más tarde, más pronto, pero tú vas a ser Santo, porque tú eres Santo.
Marta Elena – Federación de Madres – Paraguay
Participar en la Maratón para mí fue una experiencia de familia internacional todos juntos por la misma causa. El amor al padre José. El dar mi pequeño si en agradecimiento por toda la entrega de él hacía cada uno de nosotros. Feliz de pertenecer a esta familia de Schoenstatt y sobre a esta tierra paraguaya, la Nación de Dios, corazón de América, que se esmeraron en todo por el éxito de este emprendimiento. Se lucieron. Nos encontramos en Schoenstatt en la canonización de nuestro Padre.


