“¡Sí Padre, apóstoles por la vida y la familia!”
“En medio de los Apóstoles, con tu poderosa intercesión,
imploras la prometida irrupción del Espíritu Santo,
por la cual fueron transformados débiles hombres
y se indica a la Iglesia la ruta de victoria.
Abre nuestras almas al Espíritu de Dios y que Él nuevamente
Arrebate al mundo desde sus cimientos” (HP 353).
Queridos hermanos en la Alianza del Paraguay:
En primer lugar les envío a todos un afectuoso saludo desde el Santuario Joven. Todos nosotros guardamos en el corazón lo que hemos vivido como familia el 15 de abril, día en que coronamos a Nuestra Mater como Reina de la Salud. Ha sido muy conmovedor ver cómo en los 3 Santuarios filiales, y en innumerables Santuarios hogares/habitación, Ermitas y Santuarios del corazón, la Mater “aceptó” la corona que le ofrecimos.
Agradezco a todos ustedes por haberse preparado con tanta seriedad mediante el ofrecimiento de los Capitales de Gracias rezando el Santo Rosario y cumpliendo con seriedad y responsabilidad las normas de aislamiento cuidado e higiene, como también haciendo tantos otros ofrecimientos de amor. Estoy convencido que nuestra querida Mater, que quiere con predilección su hermosa tierra paraguaya, nos está cuidando de modo especial. Sigamos cuidándonos y aportando lo nuestro: “¡Reina de la salud, ruega por nosotros! ¡Reina de la salud, cuenta con nosotros!”.
Queridos hermanos, el 31 de mayo es una fecha muy importante para todos nosotros, quería enviarles unas líneas y compartir con ustedes lo siguiente:
1) Este Domingo 31 de Mayo celebramos como Iglesia en el mundo entero la Solemnidad de Pentecostés. Como Iglesia, anhelamos y esperamos la irrupción del Espíritu Santo, para que Él nos pueda encender ardientemente con el fuego del Amor Divino y así seamos capaces de anunciar a Cristo Resucitado con el heroísmo y la audacia de los apóstoles. Como los discípulos que estaban recluidos con las puertas cerradas, también lo estamos nosotros, aunque no debido al miedo o la cobardía, sino por causa de esta pandemia del COVID-19 que se ha extendido por todo el mundo. Con la misma fe, esperamos el fuerte viento del Espíritu Santo para que Él nos colme con sus dones, nos transforme y nos impulse a ser testigos de Cristo en tiempos de pandemia. Que el Espíritu Santo nos haga crecer en la confianza inquebrantable en la conducción victoriosa de la Divina Providencia; que el Espíritu Paráclito nos inunde de esperanza y nos de el fuego santo del amor y la creatividad para ser misioneros y apóstoles en estos tiempos desafiantes; que el Espíritu nos impulse a seguir creciendo y aspirando a la santidad, a ser artífices de comunión, movilizándonos a poner nuestros talentos y carismas al servicio de todos; que el Espíritu Santo nos impulse a ser solidarios con los que más sufren y con todos los que están padeciendo las diversas consecuencias de esta pandemia. Imploremos fervientemente al Espíritu Santo para que siga iluminado al Papa Francisco, a la Iglesia en el mundo entero y en el Paraguay, para poder ser, hoy más que nunca, signo e instrumento de paz, comunión y amor entre los hombres. A todos los invito a que recemos con fervor y mucha fe en esta Solemnidad de Pentecostés.
2) Este 31 de Mayo celebramos 71 años de aquél momento histórico que marcó la historia de Schoenstatt y la historia de nuestro Padre Fundador. Un 31 de mayo de 1949, en el Santuario de Bellavista, el Padre nos lanzaba a una “cruzada por el pensar, amar y vivir orgánicos”. Según sus propias palabras, “se trata de desenmascarar y sanar radicalmente el germen de la enfermedad que aqueja al alma occidental. El pensar mecanicista” [1]. El Padre fundador nos dijo, que él mismo experimentó la enfermedad, pero también la medicina, y atribuye a María Santísima esa gracia. En esa ocasión, el Padre mismo no dudó en dar el salto mortal: “quien tiene una misión ha de cumplirla, aunque un salto mortal siga a otro” [2].
Hoy en día, nos enfrentamos al virus del COVID-19 que nos amenaza a nivel mundial. Pero también nos enfrentamos a ese “virus” del mecanicismo, que ha “mutado” en muchas formas que nos enferman el alma: el egoísmo y la autorreferencia, la corrupción, la violencia, la codicia, la injusticia, el vivir prescindiendo de Dios, la ideología de género, las amenazas contra la vida, etc. Desde la fidelidad a la Alianza de amor con nuestra Madre y Reina, nosotros, como el Padre Fundador, nos ponemos en sus manos, para que Ella pueda contar con nuestro compromiso. Como nos decía el Padre: “ella busca ansiosa con la mirada instrumentos que la ayuden a realizar esta tarea” [3].
Queridos hermanos, en el mismo Santuario Cenáculo de Bellavista, que tan unido está a la historia del Schoenstatt paraguayo, este 31 de Mayo, la familia chilena coronará a la Mater en el Santuario (15:00 hs de Chile y Paraguay), después que la corona fuera robada durante la visita del Papa Francisco a Chile en enero de 2018. Nosotros, junto a toda la Familia de Schoenstatt Internacional, queremos acompañar ese momento con nuestra oración y solidaridad, y estamos todos invitados a seguir esa celebración y a unirnos espiritualmente.
3) El 31 de mayo, es para nosotros como familia de Paraguay, un aniversario más de la fecha de fundación. Este domingo celebramos 61 años del inicio del Movimiento en Paraguay. Aún guardamos en el corazón los hermosos momentos que celebramos el año pasado como Familia Nacional, con varios de los primeros de la generación fundadora. En esta ocasión, nuevamente, queremos agradecerle a la Mater por su fidelidad, pero también, queremos renovar nuestra Alianza de Amor y nuestra entrega generosa para con nuestra Reina. Como familia internacional de Schoenstatt, este año celebramos los 100 años de la fundación de la Liga Apostólica. Es un acontecimiento muy importante que nos compromete a todos a vivir la Alianza aspirando a una mayor santidad e impulsándonos al apostolado en todos los ambientes.
Agradecemos a todos los miembros de la familia que pertenecen a la Liga en todo el país por su disponibilidad instrumental y fidelidad a la Mater. Asimismo, como familia internacional, este año conmemoramos “el año de la mujer”, pues el próximo 8 de diciembre se cumplirán los 100 años de la consagración a la Mater de las primeras mujeres Gertraud von Bullion y Marie Christmann. Unimos esta celebración a los festejos por los 25 años de la Federación de Madres en Paraguay, que celebraron recientemente. En este contexto, aprovechamos la ocasión para agradecer por todas nuestras nobles mujeres paraguayas de Schoenstatt, que con sus múltiples talentos, con su amor, fidelidad y creatividad, en sus diferentes vocaciones y estados de vida, construyen día a día la Nación de Dios.
4) Este 31 de Mayo, aunque no se celebra litúrgicamente por ser Pentecostés, recordamos la hermosa fiesta mariana de la Visitación de María. Ella se pone en camino para visitar a su prima Isabel, llevando en su seno purísimo la Presencia de Jesús. De este modo es portadora también del Espíritu Santo que bendice a Isabel, a su niño Juan y a toda la casa de Zacarías. Este 31 de Mayo, conmemoramos los 35 años del inicio de la campaña del Rosario en Paraguay que ha sido una verdadera “visita” de María a nuestra tierra. Al principio, se dio un comienzo sencillo y oculto, como son las cosas de Dios, pero luego “la esforzada Campaña” fue creciendo paulatinamente.
Hoy vemos con alegría, cómo después de 35 años, la Campaña se ha ido extendiendo por tantos rincones de nuestra Patria, y cómo la Mater ha ido conquistando tantos corazones y familias y ha ido encendiendo el fuego misionero en tantos instrumentos, que como Don Joao Pozzobon, se han consagrado a Ella para extender su Reino. Con alegría daremos gracias por esta irrupción de la Gracia Divina que significa la campaña del Rosario en todo el Paraguay.
Queridos hermanos, en esta Fiesta de Pentecostés y 31 de Mayo tenemos muchos motivos para agradecer, celebrar y renovarnos en la fidelidad generosa a la Alianza de Amor. ¡Que el Espíritu Santo nos llene de su Amor y de su Fuerza Divina! ¡Ven Espíritu Santo y enciende en nosotros el fuego de tu amor! Con mi afecto y bendición.
[1] Kentenich, P., Prédica del 31 de Mayo de 1949.
[2] Ibid.
[3] Ibid.


