El pasado sábado 16 de noviembre recordamos como familia de Schoenstatt el aniversario número 134 del nacimiento de nuestro Padre Fundador, José Kentenich. El Secretariado del Padre en Paraguay invitó a celebrar este acontecimiento unidos en la Santa Misa y luego un compartir con los niños, quienes se mostraron con gran alegría y entusiasmo, cantando alrededor de una torta con un espíritu sumamente festivo.

El Padre Reginald, quien presidió la Misa, nos lanzó una pregunta muy importante a la luz de las Palabras leídas ese día: ¿Qué estamos haciendo nosotros por nuestra Iglesia? Un cuestionamiento que el Padre José se ha hecho a lo largo de su vida y que nos ha dejado como uno de sus legados a toda la familia.
Él mismo, en una ocasión ha dicho: “Al echar una mirada retrospectiva sobre el pasado, me parece que podríamos repetir la frase que el Cardenal Mermillod hiciera grabar sobre su lápida: Dilexit ecclesiam (amó a la iglesia). Sabemos que hemos amado a la Iglesia desde el principio, con fervor, con obras, con espíritu de sacrificio. El amor a la Iglesia nos ha llevado a fundar la Obra de Schoenstatt.”

Creemos en fe, desde el Secretariado del Padre, que el hecho de estar ahí participando de la Misa con niños, jóvenes y adultos, es una forma muy importante de mostrar cómo la idea predilecta del Padre José sigue dando muchos frutos. Somos familia, somos Iglesia, y estamos dejando ese mensaje a quienes nos quieran escuchar. Nos queda ahora seguir con este espíritu no solo los días de fiesta, sino todos los días de nuestras vidas, y recordar que siempre se puede hacer algo más por amor a nuestra Iglesia.
¡Que María nos ayude a seguir creciendo como familia, sirviendo a la Iglesia a la luz de Jesús, así como lo hizo nuestro Padre Fundador!



