“En el contexto del Año del Padre Kentenich, nadie tiene que eximirse de rezar aunque sea un avemaría por su canonización”, dijo monseñor Claudio Giménez recordando seguidamente cuando en una audiencia con el Papa Juan Pablo II, un grupo de sacerdotes schoenstattianos gritaba “SANTO YA!! SANTO YA!!”, y el Santo Padre replicó: “SANTIFÍQUENLO USTEDES A SU FUNDADOR”. “Esta frase la tenemos que tener grabada en nuestra frente”, interpeló.
El 15 de septiembre de 1968, Mons. Claudio se encontraba en Schoenstatt, cuando recibe la noticia por parte de un sacerdote alemán, que le dice “El Padre acaba de fallecer”. Seguidamente acompaña a este sacerdote hasta la Iglesia de la Adoración, donde encuentra el cuerpo ya sin vida del Fundador. Algún que otro sacerdote estaba presente, rezando en una silla próxima, y también varias Hermanas de María, con los ojos llenos de lágrimas. Monseñor Claudio relata, que le toca acercarse al cuerpo de Padre José Kentenich, se arrodilla a su lado, y toma de sus manos, las une, y pone bajo sus manos el libro de oraciones HACIA EL PADRE. En ese momento, y luego de rezar, le hace la siguiente promesa al Padre: “YO PADRE, ME VOY A ENCARGAR SI O SI, DE TU FAMILIA.”
Así concluyó monseñor Claudio su maravilloso testimonio, invitándonos a todos, a vivir plenamente este año del Padre José Kentenich, y a CONVERTIR NUESTRA VIDA, EN LO QUE ÉL ESPERA DE NOSOTROS.
¿Qué te dice el P. Kentenich luego de leer este testimonio? ¿Cómo hago para asemejarme al P. Kentenich en mi entorno? ¿Estoy viviendo plenamente el Año del Padre José Kentenich?


