Filialidad y entrega son las palabras que para Alba Guzmán, actual jefa de rama de la Juventud Femenina de la Diócesis Tupãrenda, San Lorenzo e Itá describen la alegría que representa haber sellado su Alianza de Amor en octubre del 2015.
“Fue algo que marcó un antes y un después para mí dentro del movimiento. El corazón rebosa de amor durante el año de preparación y después mucho más. Es un camino hermoso de encuentro con la Mater”, destacó Alba sobre aquel gran día.
Sobre su llegada al movimiento recordó que se dio en el 2012. Una amiga siempre le comentaba sobre la JF ya que tenía un grupo de vida, hasta que un día le hizo la invitación oficial. “Al principio trate de evitar el tema del grupo porque no me llamaba la atención ser parte, pero al final le di la oportunidad a la Juventud Femenina y quedé enamorada de la Mater, mis hermanas de grupo y encargada”, rememoró Alba.
Hoy día, ser JF es lo más lindo que le pudo haber pasado, para ella representa ser un pequeño sol como lo fue y sigue siendo María además de una gran responsabilidad un enorme orgullo.
“Saber que tengo la posibilidad de lograr la Nación de Dios desde donde me encuentro me llena de alegría”, resaltó.
Uno de los momentos más difíciles lo vivió en el año 2016, le tocó despedirse de dos personas muy importantes en su vida, “la Mater no se dejó ganar en generosidad todo ese tiempo, me sentí realmente hija, si puedo decir que salí de esa situación fue siempre gracias a ella que me ayudó a levantarme cada vez que caía”.

En cuanto a su actual cargo como jefa de rama, refirió que más que una responsabilidad lo veo como un regalo. «Es como una oportunidad de retribuir en parte todo lo que la Mater me regaló desde que esta historia empezó. Confío plenamente en que es Ella la que se ocupa de todo y que los planes de Dios están hechos a medida”.
Acotó que con el consejo tienen pensado llevar adelante muchísimas cosas, desde actividades que les llene del Espíritu Santo hasta algunas deportivas. “Tenemos mucho en mente y lo venimos trabajando de a poquito ya desde el año pasado, ahora solo queda bajarlo a la realidad”.
Nuestro principal desafío éste año será lograr mayor unidad entre las tres ciudades, las ganas de que esto suceda están puestas, solo nos faltan las herramientas para lograrlo
Algunos de los principales desafíos para este 2019 expresó que es lograr mayor unidad entre las tres ciudades, “las ganas de que esto suceda están puesta, ya solo nos faltan las herramientas para lograrlo”.
Además de ser una JF con todas las letras Alba es parte de la campaña del Rosario desde el 2015. Este año trabajó como coordinadora en uno de los equipos de las Misiones Tupãrenda y el año pasado fue Jefa de Servicio.
“Y como tu amor me guarda siempre, atravieso contigo por las tinieblas y la noche”, es la frase del Padre José Kentenich que siempre tiene presente.

