El 24 de marzo recibíamos la carta del Padre Martín Gómez, Director Nacional del Movimiento, comunicando que se ha decidido coronar a la Mater en razón de la situación que se está viviendo a nivel mundial. Justamente en víspera de la Solemnidad de la Anunciación del Señor y el Aniversario de fundación de nuestra querida ciudad de Encarnación.
La coronación se realizaría el 15 de abril a las 19:30 horas en todos los Santuarios Filiales del Paraguay al igual que en cada Santuario Hogar y las imágenes con que se cuenten. De manera especial el P. Martín nos propone a la Comunidad de la Diócesis de la Santísima Encarnación a coronar a la Mater en la Ermita del terreno del Movimiento de Schoenstatt sumando esto al proceso de conquista espiritual del futuro Santuario que anhelamos.
Además la Corriente de Coronación Internacional inició coronando en el continente americano, como preparación, el 25 de marzo y sumado a ello en la misma fecha los Obispos de Paraguay invitaron a consagrar al país a la Santísima Virgen y al Inmaculado Corazón de Jesús en la solemne ceremonia llevada a cabo en el Santuario de Fátima en Portugal. A su vez, como Iglesia y como Nación paraguaya también consagramos a nuestra Madre Virgen de los Milagros de Caacupé el 3 de abril previa a una novena, pidiendo por todos los enfermos, sus familiares, médicos, personal sanitario y todas las personas que trabajan intensamente para hacer frente al coronavirus.
El 25 de marzo iniciamos la mañana con el Rezo del Santo Padre, el Papa Francisco con la oración del Padre Nuestro a las 07:00 horas y posteriormente una Misa Solemne a cargo del Monseñor Francisco Javier Pistilli. Al termino se realizó la procesión con la imagen de la Virgen de la Encarnación por las calles de la ciudad, donde los vecinos saludaban desde sus casas y balcones a María que los bendijo. También tuvo lugar el rezo del Ángelus al mediodía y la consagración a la Virgen de Fátima. Cerrando la jornada con la Adoración al Santísimo y rezo de las Vísperas solemnes y bendición final con el Santísimo.
Sumando sorpresas, el 27 de marzo el Santo Padre nos regala la Bendición Urbi et Orbi gesto excepcional por el tiempo de pandemia con la posibilidad de obtener las indulgencias plenarias. Decía el Papa Francisco: “Queremos responder a la pandemia del virus con la universalidad de la oración, de la compasión, de la ternura. Mantengámonos unidos. Hagamos sentir nuestra cercanía a las personas solas y a los más probados”.
En tiempo de cuarentena y cuaresma, ya entrando en la Semana Santa vivimos la novena rezando en familia, siguiendo las Misas por las redes desde el Santuario Joven, Tupãrenda o en nuestra diócesis desde la Catedral de Encarnación. Rezando el Rosario con la Campaña del Rosario vía Facebook y cumpliendo con las medidas sanitarias para cuidar la salud, la vida y la familia.
La familia del Sur también vivió la corriente de Coronación a la Mater como Reina de la Salud del Mundo. Llegó el 15 de abril con ansias y entrando en calor hubieron quienes siguieron la Coronación de la Mater en el Santuario Original a las 2 p.m; mientras todo el Paraguay esperaba las 19:30 horas para realizar en simultaneo la coronación en cada Santuario hogar, en cada imagen peregrina o mini peregrina, en cada Santuario habitación y cuanto más en cada Santuario corazón. Fue una fiesta vivida con mucha emoción.
Al transcurrir las primeras horas de la mañana de ese día, el Monseñor Francisco Javier Pistilli, sin presencia de fieles, celebra de manera solemne el rito de Coronación de la Mater como Reina de la Salud en la Ermita del terreno del Movimiento de Schoenstatt que como familia y en comunidad nos propusimos a acompañar. Y decimos juntos: “Querida Madre, Reina y Victoriosa tres veces admirable de Schoensttat, acepta nuestros corazones como tu corona, que nuestra vida de alianza sea en este tiempo de lucha escudo de amor que venza todas las dificultades. Reina Soberana, glorificate sobre nuestra amada tierra paraguaya, tu Nación de Dios. ¡Reina de la Salud, recibe la corona! ¡Reina de la Salud, ruega por nosotros! ¡Reina de la Salud, cuenta con nosotros!”
Todas las familias compartieron este momento histórico y registraron en imágenes a pedido del Padre Martín. Lo vivido fue muy intenso sobre todo porque a pesar del distanciamiento social se ha sentido la cercanía, se sintió el calor de la familia con la participación de todas las ramas, grupos y comunidades. Esta coronación nos da mucha fortaleza contra esta pandemia y nos compromete a mantenernos solidarios. Ahora hagamos lo nuestro… Permanecemos fieles.
Vivimos con tanta intensidad la oración en familia, todos juntos obligatoriamente, es un tiempo de unidad y acompañamiento, oportunidad que nos da Dios para amar a los nuestros y cuidar unos de otros. Todo es fiesta cuando la entrega es con amor, así que el día de Alianza al igual que el día de la Familia que se celebró el 25 de abril lo vivimos de manera maravillosa y extraordinaria.
La Mater no se deja ganar en generosidad y así vivimos su Coronación como Reina de la Salud del Mundo desde la Diócesis de la Santísima Encarnación.


