Hace 40 años la Rifa Bien Hecha representa la Unidad de toda la Familia ofreciendo Capital de Gracias por un mismo objetivo: sostener los Santuarios y la Obra de Schoenstatt en nuestro país con un mismo pensamiento, “Si yo fui transformado y soy tan feliz! ¿cómo no regalar a los demás esa misma experiencia?
Hoy solo tengo sentimientos de gratitud, es emocionante ver como los miembros del movimiento se acercan a rendir las rifas y escuchar testimonios de las personas que hacen todo el esfuerzo para vender los números que les fueron asignados porque no quieren devolver, y hacen de la rifa un verdadero propósito y apostolado.
De corazón gracias a todos los auspiciantes, a los que venden, a los que compran y a nuestros colaboradores del Santuario que con su buena onda y alegría le regalan a la Mater todos estos días de trabajo para que nuestra Nación de Dios, Corazón de América siempre sea una realidad.

Hace ya unos años, gracias a que la ofrenda familiar cubre la mayor parte de los gastos ordinarios,la rifa nos ayuda con las inversiones y mantenimientos importantes.
Este año, además de contribuir con todas las ramas y diócesis, vamos a colaborar con la Iglesia Santa María de la Trinidad, con la Fiesta del 18 de octubre, además vamos a cubrir los gastos de colocación de alarmas y algunos mantenimientos importantes en Tuparenda, y por último nos ayudará para las refacciones del sector losa en el Santuario Joven y salas de la Casa del Padre, donde además funciona la sede central y secretaría del movimiento, la casa de todos.
¡Nada sin ti, nada sin nosotros!



