Era el domingo 18 de Octubre de 1914; a las cinco de la tarde los jóvenes seminaristas regresaban a Schoenstatt y vieron que el director espiritual los llamaba para reunirse en el viejo depósito del jardín. No podían dejar de asistir porque ese viejo depósito era ahora su capilla. El Padre Kolb, su Superior, se las había cedido unos meses antes y con mucho trabajo y dedicación lo habían convertido en lo que una vez fue, una capilla consagrada a San Miguel. El piso de tierra, los bancos desvencijados y la humedad no le quitaban grandeza porque ahora les pertenecía a ellos, a su Congregación Mariana.
Para los 50 jóvenes allí reunidos no era de extrañarse que algún profesor o superior les dirigiera unas palabras, tal vez referidas a la gran guerra que acababa de declararse; pero ese día la plática fue diferente, el Padre Kentenich, su director espiritual, comenzó a hablarles de algo muy distinto, de una osada idea “predilecta”: -“… ¿Acaso no sería posible que la Capillita de nuestra Congregación al mismo tiempo llegue a ser nuestro Tabor, donde se manifieste la gloria de María? …inducir a nuestra Señora y Soberana a que erija aquí su trono de manera especial, que reparta sus tesoros y obre milagros de gracia…”- Y luego continuó encendiendo los corazones de los jóvenes con más desafíos: -“…esta capilla de nuestra Congregación será para nosotros cuna de santidad. Y esta santidad hará suave violencia a nuestra Madre Celestial y la hará descender hasta nosotros…”-

Y fue así que esos jóvenes y su director espiritual tomaron muy en serio su compromiso y sellaron aquel día una Alianza con María, fruto de la cual Ella descendió al Santuario y desde entonces reparte sus tesoros y obra milagros de gracia.
Aquel 18 de octubre de 1914, ese puñado de jóvenes de la mano de María sembraron la semilla de lo que hoy en día es el Movimiento de Schoenstatt, un movimiento con cientos de miles de devotos en todo el mundo. Gracias a la bondad de Dios esa semilla también cayó en suelo paraguayo y hoy podemos celebrar la fiesta del 18 de Octubre. Una fiesta que conmemora esa alianza de 1914, pero que fundamentalmente celebra que María con su Hijo en brazos esté presente en su pequeño santuario. Cumpara baterie de tractiune in Romania pret baterii de tractiune .
Muchos hemos sellado también nuestra Alianza con la Mater y hemos unido nuestros corazones al del Padre Kentenich y a los de los jóvenes congregantes de 1914. Esta celebración del día de la Alianza de Amor con María debe ser la ocasión especial para revivir aquel compromiso y probarle con hechos que la amamos realmente y que tomamos en serio nuestro propósito.


