El pasado lunes 8 de julio, tuvimos un encuentro como familia luego de misa con el Padre Juan Pablo Catoggio.
Cada rama estuvo representada por sus respectivos jefes, quienes le hicimos preguntas desde nuestra propia realidad y perspectiva.
Desde la JM, las interrogantes que sonaron con mayor fuerza fueron el rol de la juventud en este nuevo siglo en Schoenstatt, como plasmar nuestra espiritualidad mariana y el ideal del varón.
El P. Catoggio se mostró muy cálido y respondió a nuestras preguntas desde la visión del superior general. Respondiendo a la primera interrogante comentó que: la juventud hoy en día es mucho más sensible al Padre Kentenich, en cuanto a la lucha por la libertad interior, mientras más se globaliza el mundo, se pluraliza, los tiempos cambian y Schoenstatt cambia con ella, como jóvenes esto nos obliga a tener profundas convicciones y con esa serena convicción, ser capaces de dialogar, vivir con la diferencia , sin perder nuestra personalidad .
Sin duda la corriente de este nuevo siglo es el «Schoenstatt Misionero», los primeros 100 años fueron esenciales para consolidarse, pero el acento para estos próximos 100 años tiene que ser el misionar, no en vano somos la «Generación Misionera», nosotros tenemos que llevarla, ella se va a encargar del resto.
En cuanto a cómo plasmar nuestra espiritualidad bajada más a tierra para los jóvenes, respondió que, espiritualidad: pedagogía de fe, evangelización, Schoenstatt se diferencia en la implementación pedagógica, como traducir el evangelio a nuestra cultura. La cultura de alianza es nuestro estilo de vida, ser cristianos vale la pena, es atractivo, la alianza de amor es un principio, no solo una devoción, nuestra espiritualidad mariana se basa en las 3 gracias del Santuario, son los pilares de nuestra alianza, arraigo, transformación y envió.
Respondiendo sobre el ideal del varón habló sobre la crisis de la paternidad, una ausencia de padre, no de hombre, el hombre tiene que tener proyecciones en el mundo, como gestor del mundo.
El Padre Catoggio puso mucho énfasis en los apostolados, «Nuestro único adjetivo es apostólico, tenemos que salir a las periferias, en las diócesis, formar parte de una estructura diocesana, una iglesia multicultural, que Schoenstatt se encarne en otras culturas, se inculture».
La cercanía que nos mostró el padre, quien al finalizar bendijo la bandera de JM, lo sentimos más que como el Superior General de los Padres de Schoenstatt, como un hermano en alianza más.



