“En 48 horas llegás a formar vínculos muy estrechos con otros jóvenes, que desde el lugar que les toca están procurando esa santidad en la vida diaria que el PJK tanto anhelaba”
Un grupo de 33 jóvenes movidos por la acción de Dios, el Espíritu Santo pero especialmente por María decidieron salirse de lo “cotidiano” dejando casa, familia, trabajo o estudios, pero por sobre todo olvidando sus “comodidades” para instalarse en la escuela Lázaro Morga que se convirtió en su hogar el 27 y 28 de febrero pasado, donde se realizó la “2da convivencia de Pastorales Juveniles” donde por esos días las Pastorales Juveniles de Itá, Arrua’i, Aveiro y Capiatá fueron una sola y los corazones latieron en una misma sintonía.
La idea nace en común acuerdo entre los coordinadores de las Pastorales Juveniles de Itá (Favio Flores) Aveiro (Sofía Arzamendia) y Arrua’i (Luis Fernando), quienes vieron la necesidad de la realización de este encuentro como un “impulso” para empezar las actividades del año, o en términos más misioneros, lo vieron como un “Envío Apostólico” del que arrancarían las actividades misioneras de las distintas Pastorales Juveniles.
Sofi y Luis este año pasaron por una experiencia de misión un tanto “diferente”. Fueron a unas misiones estructuradas de verano llamadas “Misiones Tupãrenda” de las que volvieron encendidos y motivados a aplicar lo bueno que aprendieron de esa misión en sus amadas Pastorales Juveniles.
Identificaron lo que podían copiar e implementar para su convivencia y así lo hicieron, totalmente movidos por el Espíritu Santo y María Santísima, montaron en un aula de la escuelita una capilla donde convirtieron un simple 3er grado en un lugar Santo, la Mater fue proveyendo… consiguieron un Sagrario con Cristo Eucaristía, las Misiones Tupãrenda les prestó su hermosa imagen de la MTA y ellos le agregaron el toque Schoenstattiano y de la Campaña creando dentro de la capillita un stand del Padre José Kentenich con teléfonos del Padre para estar más en sintonía con el mensaje que nos querían transmitir los de arriba, además de un stand de Don João, iniciador de la Campaña del Rosario, un lugar especial para materiales del Movimiento como el “Hacia el Padre” y otros de las distintas modalidades de peregrinas existentes y un Capitalario especialmente preparado y pensado en relación al lema elegido para la convivencia y que nos acompañaría durante el año “ ABRAZADOS AL SANTUARIO, CONSTRUYAMOS PJ”.
ABRAZADOS AL SANTUARIO, ya que somos portadores de los “santuarios móviles” por medio de las peregrinas y para que juntos con María y Cristo abracemos nuestro “compromiso misionero”. CONSTRUYAMOS PJ: De manera a crecer como grupo, crecer en espiritualidad y construir la Pastoral Juvenil ideal y con cimientos fuertes, paso a paso pero con mucha firmeza, especialmente abrazados a nuestro carisma que es el de rezar el Rosario.
El capitalario físico, que consistía en letras en 3D con uno de los lados transparente donde se depositaban piedritas de Arrua’i representa la “construcción de la PJ piedra por piedra”.
La Escuela estaba totalmente organizada por sectores, incluyendo habitaciones y baños totalmente sexados, e incluso una cocina donde unos misioneros encargados junto con las tías de la PJ elaboraron las deliciosas comidas durante toda la convivencia. En la parte central se encontraba un lugar amplio y abierto donde se pudieron desarrollar diversas charlas, dinámicas y donde compartimos la mayor parte del tiempo, allí contamos con la visita de los asesores de la PJ del interior Leti y Ariel, con el querido “Tio Pichón» Eladio Morel, con las tías de la Campaña del Rosario de itá Concepción y Nilda y con los tíos de la Rama familiar Ignacio y Rosa, quienes nos explicaron la importancia y la misión de cada rama, su labor y el aporte que cada uno da al movimiento y a la sociedad. Todas fueron charlas muy interesantes, donde aprendimos especialmente sobre la “conciencia de misión” y sobre diversos temas muy importantes para nuestra formación. ¡Cómo olvidar la gracia y bendición de contar con la presencia de la Auxiliar de la Campaña de los adultos que actuó de guía derramando sus gracias entre sus burritos en cada momento!
Una “locura totalmente de amor” donde, en 48 horas, llegás a formar vínculos muy estrechos con otros jóvenes, que desde el lugar que les toca están procurando esa santidad en la vida diaria que el Padre José Kentenich tanto anhelaba. Somos la juventud de María Inmaculada, somos la juventud de Cristo Jesús su único hijo y somos la juventud de un Dios tan bueno y tan grande, entera propiedad de ellos, para siempre.



