El encuentro Mundial de las Familias, tiene como finalidad congregar a católicos de todo el mundo para contribuir y consolidar las familias, y testimoniar sobre la importancia vital del matrimonio y la familia en la sociedad.
El origen del encuentro data del año 1994, cuando el Papa Juan Pablo II (Santo) solicita al Pontificio Consejo para la Familia (hoy Dicasterio para los Laicos, la Familia y la Vida), establecer un evento internacional de oración, catequesis y celebración. A partir de aquí, el encuentro se celebra cada 3 años.
Este año, el encuentro se celebró entre los días 22 al 24 de agosto en la ciudad de Dublín – Irlanda, y contó con la participación de una delegación del Movimiento de Schoenstatt Paraguay integrado por 22 personas de distintas ramas de todo el país.
Se debe destacar que el Movimiento de Schoenstatt del Paraguay, fue la delegación más numerosa entre los asistentes de Paraguay, y también la más numerosa entre los asistentes Schoenstattianos de todo el mundo.
Los momentos centrales en los tres días tuvieron como reflexión diaria el tema “El Evangelio de la Familia: Alegría para el Mundo” elegido por el Papa Francisco, y el evento contó con un programa para adultos, talleres, charlas, testimonios y debates; un programa para los jóvenes y actividades para niños y niñas; celebración diaria de la eucaristía, actividades de oración, ferias, eventos culturales y conciertos de música.
En resumen, las temáticas abordadas se desarrollaron de la siguiente manera: El primer día la temática era “La familia y la fe”, en la segunda jornada la misma fue “La familia y el amor”, mientras que el tercer día se reflexionó y trabajó sobre el tema “La familia y la esperanza”.
El cuarto día fue el sábado 25 de agosto y se celebró el Festival de las Familias, con presencia del Papa Francisco, en el estadio Croke Park de Dublín, adonde fuimos en caravana entre todos los Schoenstattianos asistentes de todo el mundo, luego de un encuentro previo y misa en una iglesia de la ciudad.
Fue un evento hermoso, donde se celebró la vida familiar en el mundo, con espectáculos de música danzas, y el testimonio de 5 familias de diferentes partes del mundo.
Los aspectos centrales del discurso del Papa Francisco hicieron referencia, entre otros, a:
- El Evangelio de la Familia: El Evangelio de la familia es verdaderamente alegría para el mundo, ya que allí, en nuestras familias, siempre se puede encontrar a Jesús; él vive allí, en simplicidad y pobreza, como lo hizo en la casa de la Sagrada Familia de Nazaret”. “Vivir en el amor, como Cristo nos ha amado, supone la imitación de su propio sacrificio, implica morir a nosotros mismos para renacer a un amor más grande y duradero. Solo ese amor puede salvar el mundo de la esclavitud del pecado, del egoísmo, de la codicia y de la indiferencia hacia las necesidades de los menos afortunados”.
- El valor del perdón: “Gestos pequeños y sencillos de perdón, renovados cada día, son la base sobre la que se construye una sólida vida familiar cristiana”. “Los niños aprenden a perdonar cuando ven que sus padres se perdonan recíprocamente. Si entendemos esto, podemos apreciar la grandeza de la enseñanza de Jesús sobre la fidelidad en el matrimonio”.
- La tecnología al servicio de la comunión y el encuentro: “Que la tecnología no se convierta en una amenaza para la verdadera red de relaciones de carne y hueso, aprisionándonos en una realidad virtual y aislándonos de las relaciones auténticas que nos estimulan a dar lo mejor de nosotros mismos en comunión con los demás”.
- El Matrimonio tiene que anclarse en el amor de Dios: “El matrimonio cristiano y la vida familiar manifiestan toda su belleza y atractivo si están anclados en el amor de Dios, que nos creó a su imagen, para que podamos darle gloria como iconos de su amor y de su santidad en el mundo”.
- Las familias son la esperanza del mundo: “Ustedes, las familias, son la esperanza de la Iglesia y del mundo”. “Con vuestro testimonio del Evangelio podéis ayudar a Dios a realizar su sueño, podéis contribuir a acercar a todos los hijos de Dios, para que crezcan en la unidad y aprendan qué significa para el mundo entero vivir en paz como una gran familia”.


