A las 5:30 de la mañana van llegando los primeros buses de peregrinos al Santuario Nacional de Tupᾶrenda, y con ello inicia la jornada de la fiesta nacional de la Virgen de Schoenstatt, a la vez los voluntarios y todos aquellos que sirven ese día caminan ocupando sus respectivos lugares para dar a todos los peregrinos la mejor acogida.
Con dos meses de anticipación un grupo de 40 voluntarios llamado Equipo 18 se reúne para alistar la organización y acogida de los miles de peregrinos que llegan el 18 de octubre de distintos puntos del país, así como miembros de la gran familia schoenstattiana en Paraguay y toda la prensa y personas que quieran visitar a la Reina en su día.
Es una gran alegría y bendición servir en Tupᾶrenda porque uno puede ver como los peregrinos se van acercando al Santuario en las 4 misas durante el día. Ese día las mismas son por el trabajo, la juventud, la salud, y la familia y cada uno de los visitantes llega con su historia de amor, pedidos y aportes al capital de gracia. Una señora con su peregrina fue grabada por las cámaras de Telefuturo asegurando que la Mater le otorgó la salud que ella tanto necesitaba y en agradecimiento estaba presente en la misa de las 9:00.
Se viven muchas historias de amor y de agradecimiento. A todos los que viven esta gran fiesta como peregrinos, voluntarios, sacerdotes, miembros de la prensa a todos se los ve contentos, y felices, cobijados por la Mater, todos emergen alegres de Tupᾶrenda, ese y todos los días.


