Gran ejemplo de un schoenstattiano en salida

El misionero es alguien que se siente llamado, que tiene un anhelo o una nostalgia del cielo. Cualquiera que recibe un llamado hermoso quiere compartirlo y siente que Dios confía en él como instrumento apto. Así lo vivió João Pozzobon.

«Después vino mi parte. Ella me confió esta imagen, depositó en mi toda su confianza. Ahí me sentí responsable, y me dije, yo voy a rezar el Rosario todas las noches. Ahí me sentí responsable, y me dije, yo voy a rezar el Rosario todas las noches», destacaba Don João.

Él, sentía el llamado a ser instrumento del Señor y compartirlo, por lo que comienza su camino de misión el 10 de septiembre compartir, por de 1950.

Hoy, 27 de junio, se cumple un nuevo aniversario de su partida al cielo. Conmemoramos su encuentro definitivo con Jesús, la Mater y el Padre Kentenich.

Sin dudas, Don João fue un infatigable apóstol mariano y también uno de los muchos frutos de Schoenstatt. Seguidor fiel y perseverante del Padre Kentenich, de quien se consideraba su «pequeño alumno».

Encuentra su tarea, su misión. Su ideal personal aflora (Siervo de María), y sella su poder en blanco el 18 de octubre de 1950 y sigue adelante; luego un 18 de octubre de 1952 sella su consagración con la Inscriptio y agradece a sus buenos profesores, Padres y Hermanas Marianas, que le enseñaron de corazón a corazón la ascética de Schoenstatt: lleva un control riguroso de su horario espiritual, rinde cuenta a su Padre Espiritual, informa a su párroco de su misión y envía un informe anual a su Obispo sobre su misión.

Posteriormente vivió tiempos difíciles, incluso de persecución, pero él permanece siempre fiel. Supo nutrirse espiritualmente de la vinculación a María Santísima, al Santuario y al Padre.

Combatió las adversidades con su humildad y sencillez. Venció el mal con el bien, convencido de que «El amor lo supera todo», le gustaba decir. Aceptó el desafío de llevar la imagen de María a todos los rincones, rezar y enseñar a rezar el rosario durante 35 años hasta su muerte.

Por todo esto hacemos un alto en nuestras vidas y suplicamos por un hombre sencillo que escuchó el llamado de Dios y de su Madre, gastó su vida al servicio del próximo y llevó a Schoenstatt en su corazón, en su caminar y en su rosario.

Fuentes: www.schvivo.com / www.schoenstatt.org.ar

Estamos muy felices que puedas leernos. Esta Plataforma es un nuevo formato de presentación de nuestra tan querida Revista Tupârenda, que con mucho esfuerzo un equipo de personas lo lleva adelante voluntariamente.

¡Apoyá a la Revista Digital con una donación! Todo aporte suma a cubrir los costos tecnológicos y de mantenimiento, para así seguir cumpliendo con la tarea de difundir la Alianza de Amor sin fronteras.

Otros artículos

Suscribite a nuestra lista de emails

Suscribite a nuestra lista de emails

No te pierdas de nada. Suscribite y recibí todas las noticias.

 

 

Te has suscripto a nuestra lista :)

Compartir esto