El día de hoy las llamas han devastado la catedral de Notre Dame de París, uno de los monumentos más visitados y admirados de Europa. Miles de turistas y parisinos se han agolpado y observan estupefactos como las llamas consumen el monumento.
A unos metros del templo, donde la policía ha establecido cordones para impedir que alguien se acerque más de lo recomendable, un grupo de personas han comenzado a entonar el ¡Ave María!, muchos con rosario en mano, de rodillas y derramando lagrimas tratan de conjugar el horror de lo que se encuentran rezando a María, la Madre de Dios, a quien está dedicada la catedral parisina.
Entre la multitud que se va uniendo los jóvenes se destacan por su presencia, “Cuando nos hemos enterado de que la iglesia estaba ardiendo, hemos venido a rezar. Le cantamos el ‘Ave María’ porque la iglesia está dedicada a la Virgen.Es una enorme tristeza”, señaló a Efe Jacques Cochard.
Por otra parte, el recién elegido Presidente de la Conferencia Episcopal Francesa, Mons. Eric de Moulins-Beaufort publicó en su cuenta de Twitter, “estoy muy tocado por ver la emoción, no solo del mundo cristiano sino de todo el mundo”, refirió.
