“El secreto está en aprender a dejarnos amar”

Ella es la cuarta entre cinco hermanos, todos en su familia sellaron su alianza de amor con la Mater, pero la hermana Kathia, quien ahora tiene 35 años, no veía la hora de formar parte del movimiento cuando veía el entusiasmo de sus hermanos mayores siendo ella muy pequeña. En esta nota nos cuenta cómo Dios fue cautivando su corazón y cuáles fueron los momentos claves en su vida.

 

  ¿Cómo está conformada tu familia? 

Mi mamá, Susana, que seguramente muchos de ustedes la conocen. Mi papá, Néstor, que hace dos años falleció. Somos 5 hermanos. Néstor José, mi hermano mayor, sicólogo, soltero. Hugo, que con Rocío tienen una niña que se llama María Paz. Fernando, que tiene 4 hijos: Matías, Camila, Guillermo, y Micaela. Después vengo yo y el más chico mi hermano Pablo, que si Dios quiere será ordenado sacerdote el próximo 24 de junio.

 

  ¿Pertenecían o pertenecen a alguna rama del movimiento?

Sí, todos (padres y hermanos) han sellado la Alianza de Amor con la Mater. Recuerdo que cuando era chica y veía a mis hermanos entusiasmados con sus grupos y campamentos yo ya no veía la hora de poder entrar también a la JF y así fue que cuando tuve la edad entré a las apóstoles de María.

 

  ¿Cuántos años tenés hermana Kathia?

35 años, el 27 de setiembre cumplo 36.

 

  ¿Dónde estudiaste?

La escuela primaria la hice en el colegio San Cristóbal, a una cuadra de mi casa, y el secundario lo hice en el colegio Cristo Rey. Dentro de la comunidad de las hermanas estudié hotelería, que me ayudó cuando estuve a cargo de nuestra casa de retiros, y actualmente estoy empezando una carrera de Orientación Familiar.

 

  ¿Qué te gusta hacer aunque a veces no le dediques tiempo a ello?

Me gusta tener una charla distendida con las personas que quiero, quizás en una ronda de tereré, pensando en cómo cambiar el mundo y al mismo tiempo gustando de las pequeñas cosas que nos trae el día a día. Me gusta reír, ver una buena película y escuchar música.

 

  ¿Cómo conociste al Movimiento de Schoenstatt?

Cuando yo nací mis padres ya pertenecían al movimiento. Es más, uno de los primeros recuerdos que tengo de chiquita es la bendición de mi santuario Hogar: Ain Karin, así se llamaba el lugar donde María visitó a su prima Isabel, nuestro lema era: “Queremos ser alegres y serviciales como María en Ain Karin”.

 

  ¿Pensaste de pequeña que abrazarías la vida como religiosa?

Bueno, eso de acuerdo a qué le llamamos “pequeña” para un pensamiento así. De muy muy muy chica me acuerdo que en una o dos ocasiones Hnas. de María se hospedaron en mi casa, y mi pieza fue la elegida para eso. Recuerdo que me entró muchísima curiosidad, varias veces me vino la tentación de entrar a mi pieza para ver qué tenía una hermana allí, como si fuera extraterrestre. Pero obviamente era simple curiosidad. Sin embargo la primera vez que se me pasó la idea como una estrella fugaz fue cuando tenía 13 años, en un campamento de secundarias menores en el Jack Norman, cuando vi a una hermana de María vestida de civil tocando la guitarra, para colmo otras de las hermanas fue mi angelito en ese campamento, pues estábamos próximas a la Navidad, yo estaba feliz. Pero no me duró mucho pues estaba entrando en plena adolescencia, pero seguramente fue una pequeña semilla que lentamente fue floreciendo.

 

  ¿Cómo fue el momento cuando sentiste el llamado a la consagración?

Siempre que me hacen esta pregunta tengo que decir que en mi discernimiento ocupó en primer lugar el amor apasionado a Schoenstatt. Yo me preguntaba cómo hacer para que nada ni nadie se interponga entre Schoenstatt y yo, en pocas palabras “vivir para Schoenstatt” y eso era lo que me hacía pensar que tenía vocación para Hna. de María. Ya dentro de ese caminar fui descubriendo poco a poco más profundamente cómo eso va tomando el matiz de un amor mucho más personal a Dios, no es que sean amores distintos, pero  toda vocación es un caminar donde hay, por momentos, distintos paisajes que conducen a una sola y única meta: Dios. Y por su grandeza no se lo puede “acaparar” de una vez, uno va creciendo y descubriendo cada vez un poquito más los distintos puntos de acceso a su infinito corazón de Padre.

 

  Tenes un hermano, Pablo, también diácono y futuro sacerdote ¿Te sorprendió que también piense en ser consagrado?

Sí me soprendió pero no porque no vea en él una tendencia o características para ello. Sino simplemente porque ese tema ya era “caso cerrado” en cuanto a mis hermanos, cada uno en su momento tuvo su etapa de discernimiento. Claro, al ser Pablo el más chico, yo ya no pude seguir de cerca o “palpar” esa situación, pues cuando ingresé él todavía estaba en el colegio y cuando yo venía de vacaciones a casa, lo veía muy a gusto en sus estudios, amigos. Simplemente no lo pensé y cuando me di cuenta me llené de inmensa alegría…inexplicable. Me hizo acordar cuando Dios elige a David, y Samuel le pregunta a Jesé: ¿Ya no tienes más hijos? Y Jesé le contestó: Tengo otro, que es el más joven. Está cuidando las ovejas. Samuel le dijo: Manda a llamarlo, pues no podemos continuar hasta que él venga.

 

  ¿Cuál es el secreto que nos sugerirías para fortalecer nuestro desarrollo espiritual?

Para mí el secreto está en aprender a “dejarnos amar”. Tenemos la tendencia de encasillar a Dios, en formas, situaciones, personas, etc. Dios nos busca apasionadamente y sin descanso, él está en TODAS partes, en nuestra alegría, en nuestra tristeza, en nuestros fracasos, en nuestros logros, en nuestra rutina, siempre y en todo nos quiere amar, pero debemos aprender a reconocerlo, llenarnos de ese amor para poder regalar a los demás. Y cómo lograrlo? Yo sólo puedo decir: pidiendo, no debemos cansarnos de pedir, él es Padre, y como Padre debe ocuparse de nosotros hasta en lo más insignificante, por eso pedir como hijos confiados, pedir hasta que nuestra alma se haga UNA con Jesús.

 

  ¿Cuáles son los momentos que reconocés como hitos en tu vida, los que marcaron un antes y un después?

El día de mi Alianza de Amor.

El día que yo decidí presentarme para ingresar a la comunidad de las hermanas.

Mi primer periodo de trabajo en Paraguay como hermana joven (no es que ahora ya no lo sea pero…).

El día de mi consagración perpetua.

Los tres años en Schoenstatt.

 

  ¿Qué anhelo tenes para el Movimiento en Paraguay?

Que sigamos cultivando la conciencia de ser escogidos para ser fermento y levadura de todo nuestro Paraguay. La Nación de Dios, ese Reino que Dios soñó para nuestra Patria se realiza cada día en cada uno de nosotros. Yo estoy segura que en la fuerza de la AA podemos forjar un nuevo Py. Pero anhelo que no lo miremos como algo de futuro sino como el presente, no pensar, cuando pase esto o aquello, cuando se solucione tal cosa, NO, yo, ahora con la radicalidad con que vivo y con la seriedad que tomo mi aspiración a la santidad estoy construyendo la Nación de Dios. Si bien muchas veces sólo podemos llegar a al Santuario con nuestra pequeñez o «intentos fallidos» debemos comenzar cada día de nuevo.

 

  ¿Qué faceta es la que más admirás del padre Kentenich?

Su capacidad de ser tan Natural-Sobrenatural. Sin querer muchas veces me pasa que acentuando una cosa descuido la otra, sin embargo él tenía esa genialidad, el poder armonizar siempre, el poder tender la escalera de desde lo puramente terreno o natural hacia las alturas más sobrenaturales. Me parece increíble ese ideal, es como caminar en la tierra pero sabiendo que TODO es una expresión de Dios, entonces es como caminar en el cielo. Pienso que es una de las características más marianas, solamente María puede regalar esa armonía del corazón, poder amar, sufrir, alegrarse, renunciar, muy pero muy  humanamente, pero al mismo tiempo poder elevar eso hasta el corazón de Dios. 

Estamos muy felices que puedas leernos. Esta Plataforma es un nuevo formato de presentación de nuestra tan querida Revista Tupârenda, que con mucho esfuerzo un equipo de personas lo lleva adelante voluntariamente.

¡Apoyá a la Revista Digital con una donación! Todo aporte suma a cubrir los costos tecnológicos y de mantenimiento, para así seguir cumpliendo con la tarea de difundir la Alianza de Amor sin fronteras.

Otros artículos

Suscribite a nuestra lista de emails

Suscribite a nuestra lista de emails

No te pierdas de nada. Suscribite y recibí todas las noticias.

 

 

Te has suscripto a nuestra lista :)

Compartir esto