El Puñal, tan latinoamericano que estremece

En estos dos días previos a mi retiro anual en Florencio Varela, una familia amiga, muy querida, me prestó el libro “El Puñal1”, un libro del género “Thriller”, el cual efectivamente te atrapa desde las primeras páginas y te envuelve en su trama intensa y singular. Pero más allá del género y de la trama ficticia, la verdadera trastienda del libro son los bastidores del poder, de la narco-política y del crimen organizado, que los medios no siempre se atreven a contar.

El famoso escritor y periodista español Arturo Perez-Reverte, en la contratapa del libro, elogia el texto diciendo que la obra es una “dura, negra, violenta, desencantada y apasionante novela. El puñal es tan argentina que estremece”. Si volvemos a la trastienda, le sugeriríamos a Arturo, mas bien el comentario: el puñal es tan latinoamericano que estremece.

Sin lugar a dudas, la novela me llevó a recordar apuntes que había recolectado un día lunes, día donde trato de no atender llamadas, más bien descansar y renovarme espiritualmente para la semana que se viene. Ese lunes pude leer un libro2 (no lo terminé), un folleto3, un artículo de la Revista Jurídica del Ministerio Público chileno4 y por último un video muy bueno del Juez Federal, en ese entonces, hoy Ministro de Justicia, Sergio Moro5, sobre el lavado de dinero.

Quisiera entonces simplemente compartir con ustedes, esta mezcla simbiótica, de naturaleza incierta, pero que en mi cabeza se unen de alguna manera misteriosa, una novela de ficción -cuya lectura aconsejo- y quizás el problema o mejor el cáncer que aqueja fuertemente a  nuestras sociedades latinoamericanas: la trastienda del libro.

Cuando analizamos la naturaleza del lavado de dinero, percibimos que todo el esfuerzo del mismo consiste en hacer que recursos de naturaleza ilícita proveniente directa o indirectamente de una infracción penal, aparenten tener origen lícito, para su posterior incorporación en el sistema financiero. Las actividades criminales que preceden al lavado de dinero suelen estar generalmente vinculadas al narcotráfico, contrabando, y corrupción, entiéndase por esta última, malversación de fondos públicos, desvío de fondos públicos, coimas y propinas, en especial a través de las grandes licitaciones, entre el sector público y el privado.

Me viene a la mente el polémico economista anárquico6 argentino, Javier Milei, cuando subraya que el Estado, es peor que la mafia, ya que en su tesis7, la diferencia fundamental entre los libertarios y otras personas radica en su visión del rol del Estado, o sea, del gobierno. “Para los libertarios, el Estado es el agresor supremo, el eterno, el mejor organizado contra las personas y las propiedades de los individuos, esto es, el Estado es una organización criminal. Lo son todos los Estados en todas partes, ya sean democráticos, dictatoriales o monárquicos y sin distinción alguna de color”. Si de por sí el Estado es concebido así, imaginémonos cuando persiste la corrupción dentro del mismo. Refuerza aún más esta tesis “mileiniana».

En toda organización criminal el dinero es siempre la sangre vital de todas sus actividades, y el proceso de lavado sería como los pulmones del sistema, ya que permite que el dinero sea depurado y colocado en circulación, garantizando así la salud y la supervivencia del grupo criminal.

En la perspectiva probatoria de la criminalidad del lavado de dinero, llegar a responsabilizar de la actividad ilícita a quienes ejercen los roles de mando es sumamente difícil. En inglés existe una frase adoptada por los fiscales norteamericanos: “follow the money”, y encontrarás al jefe. Esto no es matemático ni simple, todo lo contrario, es extremadamente complejo. Estratagemas para la simulación y desvío del lavado de dinero a través de los sistemas financieros, implicando mecanismos que evolucionan, donde interactúan muchísimas personas y los más variados procesos. Es increíble -afirma el Juez Sergio Moro en su conferencia- la cantidad de personas que termina envolviendo el lavado de dinero, muchos de ellos en calidad de partícipes, como profesionales de las áreas sensibles al delito de lavado: gerentes de bancos, corredores de bolsa y de inmuebles, abogados, escribanos, casas de cambio, agencias de viajes o publicitarias, etc.. La necesidad de delimitar la responsabilidad de cada persona es sumamente delicada ya que se debe evaluar con mucha precisión a las personas que de alguna manera intervienen en el delito, y así llegar a identificarles en calidad de autor o partícipe.

En la novela la referencia a esta sobre estructura es clara:

“El armado de la estructura comercial, el planeta Menéndez Lugo, fue más soporífero. Trámites y más trámites, firma de contratos, reuniones interminables, almuerzos de negocios… ella todavía no asumía el riesgo potencial, seguía siendo una inocente abogada española dedicada a los productos de exportación… su oficina se convirtió en una gran cueva financiera. Nos vemos obligados a tomar, después de investigarlos de arriba a abajo, a cinco valijeros. Los muchachos de siempre ya abrieron seiscientas empresas falsas, con sedes en cuatro paraísos fiscales, y viajan todo el tiempo a  Montevideo para despachar algunas cuentas en Suiza. Siempre en pequeñas sumas que no superan los dos millones de dólares. Arman triangulaciones y tienen cientos de trucos para lavar el dinero, para fragmentarlo, para hacerlo desaparecer o para reintegrarse en el sistema. Un testaferro de Rada hace inversiones en countries, en un pool de siembra y en vehículos de alta gama. No hay peligro que los testaferros quieran quedarse con el vuelto, saben que estarían poniendo directamente su cabeza sobre la guillotina”.

De ahí la suma importancia de establecer una barrera entre el mundo del crimen y lo que no es crimen, en especial en el ámbito económico. Que ese dinero sucio no se pueda usar en el dominio económico, por los efectos disruptivos que genera no solo en la economía de una localidad, sino que puede afectar a toda una región e incluso un país. La riqueza obtenida de manera ilícita fomenta el desequilibrio del mercado, creando monopolios en el área al cual la empresa se dedica. Por el empleo de competencia desleal, y de explotación usurpadora terminan manipulando, extorsionando y confabulando el mercado. Una nueva manera de dominar y esclavizar a otros.

Sin embargo no pocas veces, el lavado de dinero trasciende el ámbito económico, y ocurre lo peor, se infiltra en la esfera política.

En el mundo político existe de trasfondo un mundo competitivo, es decir en nuestras democracias, no es pura representatividad, hay una puja electoral, y muchas veces el posicionamiento de los políticos tiene que ver con la habilidad con que se desenvuelven y los recursos que emplean: necesitan ganar un cierto apoyo para sus ideas. En fin en una democracia para transmitir esas ideas, uno necesita dinero. Un político deshonesto, puede valerse de recursos ilícitos. Un político electo puede convertirse en beneficiario directo del sistema de lavado de dineros, es más, con el tiempo puede llegar a ser un defensor del sistema criminal, donde es capaz de entorpecer procesos de transparencia, incluso convirtiéndose en promotor de leyes que defienden a las actividades que subyace detrás del esquema de lavado, es decir, las actividades ilícitas y criminales. El crimen organizado generalmente busca permear las barreras establecidas para introducirse sutilmente en el aparataje político, por eso es necesario que órganos de inteligencia estén preparados para filtrar y disminuir las chances de éxito en el dominio político y económico de la criminalización y del desarrollo de los sistemas criminales. Es como el hambre y las ganas de comer. Se atraen mutuamente.

En la novela, me encanta la parte en la que el protagonista describe de manera simple, simpática y burda la relación morbosa entre narcotráfico y política:

“…estaba de mal humor, y me apuró, elegí un lenguado, me llenó la copa de un rosado frío y dulzón, y me preguntó cuándo había empezado este… sistema de recaudación política.

-Hace una punta de años le expliqué. Cuando el presupuesto de las comisarías apenas alcanzaba para cubrir los salarios del personal. Y esos salarios eran, como siempre de hambre. El resto de los gastos, como el combustible de los patrulleros, el rancho, el armamento, las balas, el mantenimiento y el papel higiénico quedaban a la intemperie. Qué hago con los gastos? preguntaban los comisarios a los intendentes de la zona, que eran sus verdaderos jefes políticos. “ah, no sé, arréglese” les respondían.

Algunos empezaron a “arreglar” y a “arreglarse”, salieron a controlar el juego clandestino,  la prostitución, más tarde pasaron a los negocios de los desarmados y en un momento dado a las zonas liberadas. Finalmente llegaron al negocio más pujante: La falopa.

Como en política primero el comisario “robaba para la corona”, es decir para su personal y para la comisaría, y luego iba quedándose con propinas, y así iba escalando hasta convertirse en algunos casos hasta en un potentado. El gobernador le exigía a su vez guita a los intendentes para hacer política, y los intendentes le preguntaban al gobernador: Y qué hago? El gobernador inexorablemente respondía, “Ah si querés seguir en carrera, arréglate”.

El intendente se arreglaba con licitaciones y otros curros, y luego le pedía al comisario prospero que cooperara. El comisario tenía que hacerle caso, puesto que el intendente podía pedir que lo trasladaran de esa taquería y hacerle perder así mucho dinero. La plata del juego, la prostitución, del robo y de la falopa, subía en billetes arrugados hacia la política. Y el político no preguntaba de dónde venia.

Una vez nombraron a un honesto, que se sentó en el Ministerio del Interior, y empezó a investigar los negocios de la jefatura. Descubrió que también los grandes empresarios arreglaban también licitaciones con los motos, los patrulleros, y los uniformes. Vueltos, si todos vueltos millonarios. Les corto de inmediato el flujo y al poco tiempo comenzaron a estallar secuestros extensivos por todas partes. La ola de inseguridad fue tan fuerte que el propio gobierno comenzó a trastrabillar. Fue  entonces que el funcionario honesto recibió la orden de despido y un político profesional ocupó el lugar y arregló todo. Les devolvió los fatos a los jerarcas, y estos pasaron la voz de que los secuestros debían terminar.

Estaba amenazado el negocio político. La voz bajó desde los intendentes hasta los comisarios. Los comisarios instruyeron a los botones y en las ranchadas de las cárceles se dijo claramente que se podía hacer de todo, menos un secuestro porque sino se caía el sistema. Y así fue como de un día para otro terminaron los secuestros y volvió la calma…

Se me quedó mirando. No había ternura en sus ojos.

-Pero que cuento mas escéptico -ironizó. Qué mal concepto tienes de ellos, pareces resentido.

-Puedo estar equivocado, -reconocí encogiéndome de hombros- y hay excepciones. No todos son iguales. De vez en cuando se hacen purgas y alguien toma agua bendita. Pero la planta carnívora se regenera, crece y sigue mordiendo…”

El aislamiento de los bienes ilícitos del dominio político y económico de la actividad criminal es fundamental. Por las consecuencias disruptivas que genera, es de vital importancia para un gobierno el tomarse en serio esa tarea. Eso construye confianza en el país, para inversiones, y para una verdadera paz social, porque la lucha contra el lavado de dinero no es otra que la lucha que defienda la ley que ampare la convivencia. La lucha contra las asociaciones criminales es la fe en los valores que sostienen una nación, y su convivencia, como el trabajo, el espíritu de sacrificio, el respeto, la solidaridad y el apoyo. La fe en el régimen democrático que les representa.Una de las grandes fallas de nuestras democracias, retiene Moro, ha sido la impunidad. La impunidad avala, alienta y sostiene la corrupción en modo  sistemático y sistémico.

“No produzco ni consumo, y no juzgo a quienes lo hacen. Yo transporto el insumo, soldadito, soy una empresa de transporte asegurado, eso y nada más”, relata la protagonista, confirmando la experiencia penal de que en general es raro que los jefes de estas asociaciones, estén envueltos directamente en los actos criminales más básicos; como en el tráfico de drogas por ejemplo: el jefe no va a estar jamás cruzando la frontera con la droga, pero ahora bien si no es el jefe el que ensucia sus manos con sangre ni con drogas, ciertamente es el último beneficiario de toda la actividad criminal. Y ahí se tiene que llegar afirma Sergio Moro. Y confiscar, es decir sacar de circulación el bien obtenido de manera ilícita. Hasta que no se alcance esta meta, la justicia no cumple con su rol, sino que más bien se vuelve impune y cómplice. La simple pena carcelaria no basta, si el bien ilícito continúa operando en el mercado.

“La misma persona inicia el circuito, y lo cierra, la produce, la traslada y la distribuye. No somos un holding exportador, somos una banda, un cartel, ella me mintió.

-Eso no tiene importancia, una cosa es lo que sean ellos, y otra muy distinta es lo que somos nosotros. Nosotros somos una prestadora de servicios. Sin chances de dejar pasar el negocio y ya te dije porqué. Nosotros no tenemos nada que ver”.

Desde el punto de vista jurídico en la teoría del Derecho Penal, el crimen por lavado de dinero no genera grandes interrogantes cuando el mismo autor del crimen es también quién incurre en la actividad del lavado de dinero. En este caso el traficante de drogas y el banquero que trabajan juntos para la misma actividad delictiva. El caso se complica cuando hay una parte que no quiere contar y otra parte que no quiere escuchar. Lo que se conoce como dolo eventual.

El dolo presupone que el sujeto sepa lo que va ejecutar y lo quiere hacer. En el caso del lavado de dinero no existe dolo indirecto, o es directo o es eventual. Pongamos lo que yo llamo el caso “Guillermo Tell” como ejemplo: si yo quiero hacerme el “Guillermo Tell”, y quiero mostrar a todos que soy bueno con el arco y flecha -esa es mi intención principal-, asumo el riesgo de matar a una persona, porque en definitiva no me importa lo que le pase a la persona sino lo que me importa es demostrar que soy bueno con el arco y la flecha. “Y si muere, que seembrome”. En el fondo, resulta a uno indiferente, matar o no a la persona. Es el caso en el cual yo realizo una actividad lícita, -y hablando de nuestro tema- pero ante la sospecha de que mi actividad involucre el proceso de lavado de dinero no me detengo, ni indago.

Es por eso que en el lavado de dinero, donde las asociaciones criminales operan en una vasta red, movilizando a terceros, en estructuras complejas de descifrar, y donde es extremadamente difícil individualizar la responsabilidad precisa de las acciones de los involucrados, muchos alegan la falta de conocimiento, de hecho se estima que se trataría de una suerte de mecanismo de defensa anticipada.

Es el caso cuando el sujeto renuncia a adquirir determinada información para así contar con una alegación que le exonere de la responsabilidad si llega a infringir alguna norma o lesionar algún interés valioso socialmente. El no querer saber de manera reiterada y prolongada es materia de dolo en muchos países8.

Ramon Ragués, en su libro “La ignorancia deliberada en el derecho penal” afirma : “…que el sujeto que realiza una conducta objetivamente típica sin representarse que concurren en ella los concretos elementos de un tipo legal, pero sospechando que esta actuando de manera potencialmente lesiva para algún interés ajeno, y que pudiendo desistir de tal conducta, prefiere realizarla manteniéndose deliberada o conscientemente en una ignorancia prolongada en el tiempo, como medio para obtener algún beneficio sin asumir riesgos propios ni responsabilidades, muestra un grado de indiferencia hacia el interés lesionado no inferior al del delincuente doloso-eventual y en términos preventivos merece la misma pena que éste”.

Sin lugar a dudas la materia da mucho más para profundizar. Es solo un atisbo, del cual confieso aprendí mucho. Pero creo sobretodo esencial, darnos cuenta de esta problemática social, que aqueja hace años a todo el esqueleto político latinoamericano.

La Iglesia no puede quedar afuera, debe ser protagonista en promover una cultura a favor de la vida en todas sus dimensiones. El Papa Francisco fue muy claro y duro, al expresar que la participación activa o pasiva, en las denominadas cuadrillas o asociaciones ilícitas, mafiosas o criminales como se las prefieran llamar, es excomunión directa9, por traer a nuestros suelos, de manera sistemática y deliberada las manifestaciones más perversas del mal, y hacer de la vida de muchos, siendo el don de Dios más preciado, una maldición sin precedentes.

Surge la pregunta: Hacía falta que sea tan explícito el Santo Padre, no es evidente acaso? En nuestro continente, lastimosamente es de suma importancia dicha afirmación10, porque esta trastienda, lo que sucede detrás de las bambalinas, no es ajena a la Iglesia, ni a sus miembros.

  1. “El Puñal”, de Jorge Fernández Díaz, seleccionada para el Gran Premio de Literatura Policial 2019, en 1 Francia, traducida como “el guardián de la Gioconda”.
  2. A interpreteçao dos Tribunais Superiores sobre o Crime de Lavagem de Dinheiro, Cezar Augusto 2 Giacobbo de Lima, 2016.
  3. L’economia criminale, Marco Rotta, 2015.
  4. La ignorancia deliberada en el trafico ilícito de drogas, Lorena Rebolledo Latorre, Revista Jurídica del Ministerio Público. http://www.fiscaliadechile.cl/observatoriodrogaschile/documentos/publicaciones/
    ignorancia_deliberada_drogas_LR.pdf
  5. https://www.youtube.com/watch?v=cCTe50ENzkk 
  6. Es mi interpretación y opinión, alguien que desde su posición también dice verdades, pero las presenta de una manera que desconcierta y que a su vez despierta rencor, desconfianza, resentimiento, odio y violencia, pareciera que juega con el lado oscuro de las personas. La pregunta es si construye, si detrás hay algo propositivo, o simplemente es barrer con lo que existe.
  7. https://www.lanacion.com.ar/economia/por-que-para-los-libertarios-el-estado-no-deberia-existir- nid2091976 Javier Milei, 17 de diciembre 2017.
  8. En el derecho comparado existe la teoría del “Willfull blindness”, que surge en el 1861, cuando se condenó al imputado por malversación de bienes de dominio publico. En el famoso caso “Regina vs. Sleep”. Esta doctrina ingresó a la jurisprudencia de los EEUU en 1899 pero es en la década de los 70 donde resucita de manera significativa para los casos de trafico ilícito de estupefacientes. En España a partir del año 2000 el Tribunal Supremo ha dado aplicación especialmente en los casos de narcotráfico y lavado de dinero a lo que llama “la teoría de la ignorancia deliberada” y equiparando así la ignorancia deliberada al dolo.
  9. El 22 de junio de 2014 en dicha región de Calabria, Francisco aseguró que los mafiosos están fuera de la Iglesia: “¡Aquellos que en su vida tiene este camino del mal, como lo son los mafiosos, no están en comunión con Dios: están excomulgados!, La mafia sustrae el bien común, arrebatando la esperanza y la dignidad de las personas. Para aquellos que han elegido el camino del mal y están afiliados a organizaciones criminales renuevo la apremiante invitación a la conversión. ¡Abran su corazón al Señor!
  10. https://www.informador.mx/Ideas/Francisco-la-mafia-y-la-excomunion-20160218-0232.html Interesante artículo sobre papa Francisco, la mafia y su relación con la Iglesia.

Estamos muy felices que puedas leernos. Esta Plataforma es un nuevo formato de presentación de nuestra tan querida Revista Tupârenda, que con mucho esfuerzo un equipo de personas lo lleva adelante voluntariamente.

¡Apoyá a la Revista Digital con una donación! Todo aporte suma a cubrir los costos tecnológicos y de mantenimiento, para así seguir cumpliendo con la tarea de difundir la Alianza de Amor sin fronteras.

Otros artículos

Suscribite a nuestra lista de emails

Suscribite a nuestra lista de emails

No te pierdas de nada. Suscribite y recibí todas las noticias.

 

 

Te has suscripto a nuestra lista :)

Compartir esto