Desde que empezamos a caminar y emprender este proceso, desde la invitación a ser parte del Movimiento Apostólico de Schoenstatt, desde aquel llamado y mirada de Ella, escuchamos que nos encontramos conquistando el Santuario del Sur.
Ese enamoramiento, la fuerza y las ganas de llegar a la construcción, es ferviente. Lo que muchas veces cuesta entender ¿Por qué no lo podemos construir con la colaboración material? Por qué soñamos con tener nuestro propio lugar donde encontrarnos con Ella, poder visitarle cada día, encontrar paz donde Ella nos espera y no tener que viajar kilómetros para sentir su cobijamiento. Porque todo eso sentimos al llegar a cualquier Santuario Filial.
Y entonces comprendemos que podemos involucrarnos en cada actividad para la concreción del tan anhelado sueño, a través de todo lo que organiza la familia del Sur de la Nación de Dios.
PASO A PASO
Por eso hoy deseo compartirles cómo vamos construyendo ladrillo a ladrillo, con mucho amor, entrega y entusiasmo. Con el deseo ferviente del sueño hecho realidad, y entonces poder hacer carne lo que el Padre Fundador nos dejó por herencia. Podemos comprender la pedagogía kentenijiana de la corresponsabilidad.
En ese contexto de situaciones estamos escribiendo nuestra historia y queremos compartir con toda la familia, a fin de dejar plasmado nuestro crecimiento y así un día mirar hacia atrás y ver lo que construimos todos juntos. Por eso te invitamos a acompañarnos y ayudarnos en esta conquista material y espiritual. Podes sumarte contactando con Raquel y Nicolás Serrati al (0971) 316 030 o bien con Julia y Rodolfo Widdman al (0985) 746 037 para aportar abundante Capital de Gracias y el aporte tanto material como espiritual. En Instagram y Facebook está parte de nuestras actividades la pueden encontrar en Schoenstatt Itapúa Py.
Esta pandemia no nos frenó, más bien nos unió y fortaleció. Los medios digitales fueron nuestro aliado y se organizaron rosarios cada mes, de acuerdo al mes que íbamos transitando, a través de la plataforma Zoom donde cada día nos encontrábamos para rezar.
Así, en el mes de Mayo, mes de las Madres, rezamos la novena por las madres, bajo el lema: “Flores de Mayo del jardín de mi corazón”.
En junio lo hicimos por los padres, muy especialmente en el Año de San José, padre amoroso y adoptivo de Jesús, con la letanía: “San José modelo para todos los padres de familia, ruega por nosotros”
Julio por el mes del Amigo a cargo de toda la familia con el lema: “Jesús amigo fiel, haz mi corazón semejante al tuyo, para vivir la verdadera amistad”.
Agosto por el mes del niño, dirigida por los misioneritos y acompañados por sus familias y todos los grupos, bajo el lema “A los niños pequeños, es a quienes más ama el Padre del Cielo” PJK. Cerrando con una donación a los Hospitales con pañal, leche y necesidades básicas.
Septiembre por el mes de la juventud, a cargo de la Juventud Masculina, Femenina y las Profesionales, con la letanía: “Jesucristo, danos un corazón siempre joven” y con el lema: “La juventud es espíritu de sacrificio, sin jóvenes nunca existirían obras grandes” PJK. Cerrando dicha actividad con una merienda en el Centro Educativo Cambyreta donde se encuentran privados de libertad adolescentes. Quienes cuentan con una Capilla donde está entronizada la Mater.
Octubre por el mes del rosario y muy especialmente para nuestra Reina como cada 18 de Octubre que nos congrega, con el lema: “Desde el Santuario, con María Reina, forjando la Nación de Dios”.
Fiesta que la vivimos en la Ermita del Terreno del Futuro Santuario con vigilia, procesión y serenata. Un momento de muchísima emoción verle llegar a la Juventud Masculina desde la Casita en caravana y a pie con la bandera y bombas. Pudimos sentir erizar nuestra piel y emocionarnos hasta las lágrimas. Ese momento en que todo se une y sentimos el corazón explotar de alegría. Permitiéndonos soñar que ahí construiremos Nuestro Santuario, pero ya está Ella, mirándonos, abrazándonos y diciéndonos, “Pruébenme con hechos, que verdaderamente me aman”
Y así, a pasos firmes vamos conquistando nuestro tan anhelado Santuario del Sur de la Nación de Dios. A orillas del Rio Paraná donde quedó la Mirada del Padre aquel 21 de setiembre de 1949.



