El pasado 4 de octubre, día de san Francisco de Asís, pude vivir un día maravilloso y diferente. Tomé la decisión de darme un tiempo personal donde pude alimentar el alma y reflexionar sobre la vida, los vínculos y los afectos. Mirar hacia adentro es tan importante, auto-conocernos y proyectarnos a través de propósitos claros y concretos. Tuvimos un hermoso encuentro con amigas del corazón, donde juntas buscamos crecer espiritualmente y alimentarnos de la Palabra de Dios.
Estar un poco más cerquita de Dios y la Mater, buscar la mejor manera de sanar heridas y soltar todo lo que nos ata. Consagrar en el altar a los que nos fueron encomendados con amor maternal y esponsal.
Muchas gracias al equipo organizador por preparar con tanto cariño este primer retiro, creando un espacio nuevo en Tupãrenda para mamás, que como yo, necesitamos recargar pilas a esta altura del año. Gracias al P. Santiago Cacavelos y el P. Alfredo Pereira por sus palabras de aliento y a Natalia Caballero, por su bello testimonio que tocó los corazones de todas las que escuchamos. ¡Esperamos ansiosas el próximo!
Imborrables son las imágenes de la paz y alegría que se vivieron.


