Los ideales propuestos por los jóvenes que se sintieron tocados e inspirados interiormente por el Padre Kentenich en aquel momento que llamamos la “Pre-fundación – 1912”, no habían permanecido en la teoría, por el contrario habían fructificado en la vida de aquellos jóvenes que en 1913 fundaron un grupo denominado “Asociación Misional”.
Las inquietudes maduraron pasando por un periodo de acentuación en la formación ética y una mayor valoración y receptividad para lo religioso. En este tiempo, la persona de la Sma. Virgen María se había adentrado más y más en sus corazones como la gran educadora que los transformaba y conducía hacia Cristo. Entonces, era necesario dar forma a esta vida proyectándola en una organización que la asegurara y se hiciera fecunda, ésta organización sería: “La Congregación Mariana”.
Los estatuos de la “Congregación Mariana” fueron aprobados por la curia episcopal de Tréveris el día 21 de marzo de 1914, fundada por los futuros miembros en colaboración con el Padre Kentenich.
Respecto de la fundación de la “Congregación Mariana”, luego de unos meses, el Padre Kentenich escribió: “La Congregación subsiste y florece. Como recompensa por todo el trabajo desplegado al respecto, no ha regalado nuestra Madre celestial un amor cálido hacia Ella. Ahora me siento como administrador de los bienes de nuestra Señora. Mientras siga en mi puesto, en calidad de administrador, viviré y trabajaré, sufriré y me sacrificaré para que propere la Congregación Mariana”.
Fue importante para el desarrollo posterior de las cosas que con la Congregación Mariana se haya constituído un plan de vida, en cuyo marco emprendería pronto el Padre Kentenich la fundación de su obra futura.
Fuente: Una Vida Para la Iglesia – E. Monnnejahn; y , documentos de Schoenstatt.


