Fundada por don Jorge Aníbal Figueredo, Inmobiliaria Raíces S.A. cuenta con más de 200 emprendimientos inmobiliarios y más de 17.000 clientes activos. Con el paso del tiempo y la segunda generación incorporada a la empresa familiar, creció exponencialmente siguiendo exigentes procesos de calidad y promoviendo constantemente la innovación de productos urbanísticos en base a alianzas estratégicas exitosas con desarrolladores y emprendedores nacionales e internacionales.
Para conocer más sobre la presencia que tiene La Mater en esta familia empresaria, le pedimos a Jorge (Koki) Figueredo que nos comente sobre esa “vocación laica” del empresario y la experiencia de irradiar cultura de alianza en la empresa: “En Raíces, los directores vivimos la cultura de alianza en el contacto permanente con el equipo humano que nos apoya. Cada uno tiene un compromiso diferente y una manera muy personal de vincularse a la Mater y vivir su Alianza, teniendo presente que lo más importante es el impacto que generamos con el ejemplo. La Alianza nos hace conscientes de que somos hijos y también conscientes de nuestra Misión”.
Él nos explica que ha asumido esa misión tanto para el círculo más cercano que son sus colaboradores, asegurándoles un trabajo digno como para con la comunidad en general, a través de los servicios que prestan: “Nos enorgullece pensar que las fuentes de trabajo que generamos en todo el país contribuyen a mejorar la calidad de vida de muchas familias paraguayas. El trabajo dignifica y da esperanzas a las personas. Compartimos tecnología, procedimientos sustentables e innovación para que nuestros compatriotas puedan demostrar que tenemos excelentes aptitudes y la posibilidad de generar resultados competitivos a nivel mundial. Esa fe en nuestro país, en su enorme potencial y el profundo amor y respeto al Paraguay han sido el fundamento sobre el cual mi padre fundó nuestra empresa”, asegura.
Koki nos explicó que el equipo humano que lideran apoya internamente los estudios y la capacitación con subsidios económico para estudios universitarios de los colaboradores y fuera de la empresa contribuyen con Fundación ALDA para el desarrollo de mejores herramientas educativas para los niños, y con ParaguayAPO para financiar estudios universitarios a jóvenes de escasos recursos.
“Me siento hijo de la Mater al mantener “conciencia de gratitud y de misión”. Schoenstatt integra toda mi persona como Individuo, como empresario y como padre de Familia. En Schoenstatt aprendí a anhelar los Ideales más altos, entregándome para que sean estos ideales los que nos conduzcan, nos guíen y marquen el camino. Es una conquista permanente, un camino de toda la vida, con grandes errores y muchos obstáculos; pero una y otra vez rectificamos y nos sentimos fieles instrumentos, pedimos a Dios sabiduría para administrar los dones y las tareas que tenemos”. Pensando en la función del empresario y al referirnos a los numerosos reconocimientos que la familia Figueredo y Raíces han recibido en los últimos años, como por ejemplo el premio ADEC a emprendimiento innovador 2017, nos confiesa que él considera que Dios espera que cada uno reconozca los dones recibidos como herramienta para trabajar y contribuir a que la tierra sea cada día un lugar mejor y que debemos formarnos de manera integral para defender con mayor efectividad los valores cristianos y así ser buenos colaboradores de la obra de Dios usando las magníficas oportunidades que emergen al asumir una verdadera Responsabilidad Social Empresarial. Los resultados estarán a la vista, tanto los económicos que hace sustentable la empresa, como el resultado social que se mide por el impacto positivo en las personas y las comunidades.
Concluye sosteniendo estos desafíos, al afirmar que “Seguimos apostando al Paraguay, apostando en su gente y dando todo lo que podemos para dejar legados de desarrollo a nuestras generaciones venideras, vivir en comunidad, tener conciencia de mejoramiento urbano, de cuidar nuestros recursos, involucrarnos en las políticas públicas y el progreso de nuestras instituciones”.


