El Papa Francisco una vez más dejó en evidencia el gran aprecio que le tiene al país, a su gente, a la chipa y por sobre todo al tereré.
En febrero cuatro jóvenes de Misión Roma, de la Juventud Masculina del movimiento de Schoenstatt de Paraguay lograron “colarse” para invitarle al Papa la chipa que había pedido a un sacerdote paraguayo -que le invitó su mate- unas semanas atrás.
Hoy, a 6 meses de aquel gran encuentro, ayer miércoles 7 con la presencia de la peregrina y la bandera paraguaya la Familia Chávez Goodacre de Itauguá -entre la multitud- logró invitar al Papa Francisco su tereré y con la sonrisa que lo caracteriza el Sumo Pontífice lo aceptó.
Ya con la guampa en mano, cuando se disponía a tomar pregunta “y la chipa”, a lo que le responden “no trajimos”. Esta pregunta refleja el inmenso amor que el Sumo Pontífice le tiene a esta tierra guaraní por lo que recuerda a la chipa y sin dudar acepta un sorbo de tereré haciéndonos sentir sus hijos mimados.
Horacio y Johana, del Curso 34 de la Federación Apostólica de Familias del Movimiento de Schoenstatt acompañados de sus hijas Anna Paula y Betharram fueron los afortunados que vivieron este emotivo encuentro que tuvo lugar en el Aula Paolo VI.
«Una emoción enorme que el Papa nos bendiga y converse con nosotros,compartiendo nuestro tereré paraguayo», expresó Horacio.



