“Mi vinculación a María siempre tuvo un lugar central”

Soy Cristhian Silva, la primera vocación de la Juventud de la Diócesis de San Lorenzo al Instituto Secular de los Padres de Schoenstatt. Actualmente vivo en Santiago de Chile, donde continúa mi formación al sacerdocio luego de 2 años de noviciado en Tupãrenda.

Conocí el Movimiento de Schoenstatt a través de mi abuela paterna, quien es misionera de la Campaña de la Virgen Peregrina, desde pequeño recuerdo que cada 18 de Octubre era un gran día de fiesta, donde peregrinábamos juntos al Santuario Nacional de Tupãrenda, crecí bajo la sombra de ese santuario. En la medida que iba creciendo, mi vinculación a María siempre tuvo un lugar central en mi vida de fe, participé en mi parroquia donde realice los sacramentos, y a la par ingresé a la Juventud Masculina dónde forme parte de un grupo de vida, grupo al que guardo un gran afecto, y con quienes he compartido tantos momentos y vivencias que han marcado mi historia.

 

Quizás lo que más me marca de Schoenstatt es su espiritualidad, y como ella es una respuesta para el mundo de hoy, creo firmemente que la Alianza de Amor con María en el Santuario es respuesta para el hombre de nuestro tiempo tan herido y carente de vínculos. En medio de la crisis actual que vive la Iglesia por los escándalos de los abusos, entender la opción de vivir como sacerdote de Cristo es un poco complicado y desafiante para muchos pero estoy seguro de que es posible. A propósito, toda vocación es un regalo de Dios, y en ella él quiere manifestarse, ser de ese modo signo palpable de su amor y misericordia aunque muchas veces seamos tan pequeños que por lo mismo no vivimos con coherencia el don que hemos recibido.

Siempre tengo presente una reflexión del Papa Francisco, me ha ayudado a entender mejor la dinámica de la vida consagrada, comparto un extracto de dicha reflexión hecha en el marco de la fiesta de la vida consagrada:

“La vida consagrada nace y renace del encuentro con Jesús tal como es: pobre, casto y obediente. Se mueve por una doble vía: por un lado, la iniciativa amorosa de Dios, de la que todo comienza y a la que siempre debemos regresar; por otro lado, nuestra respuesta, que es de amor verdadero cuando se da sin peros ni excusas , y cuando imita a Jesús pobre, casto y obediente. Así, mientras la vida del mundo trata de acumular, la vida consagrada deja las riquezas que son pasajeras para abrazar a Aquel que permanece. La vida del mundo persigue los placeres y los deseos del yo, la vida consagrada libera el afecto de toda posesión para amar completamente a Dios y a los demás. La vida del mundo se empecina en hacer lo que quiere, la vida consagrada elige la obediencia humilde como la libertad más grande. Y mientras la vida del mundo deja pronto con las manos y el corazón vacíos, la vida según Jesús colma de paz hasta el final, como en el Evangelio, en el que los ancianos llegan felices al ocaso de la vida, con el Señor en sus manos y la alegría en el corazón (…)”

 

Estamos muy felices que puedas leernos. Esta Plataforma es un nuevo formato de presentación de nuestra tan querida Revista Tupârenda, que con mucho esfuerzo un equipo de personas lo lleva adelante voluntariamente.

¡Apoyá a la Revista Digital con una donación! Todo aporte suma a cubrir los costos tecnológicos y de mantenimiento, para así seguir cumpliendo con la tarea de difundir la Alianza de Amor sin fronteras.

Otros artículos

Suscribite a nuestra lista de emails

Suscribite a nuestra lista de emails

No te pierdas de nada. Suscribite y recibí todas las noticias.

 

 

Te has suscripto a nuestra lista :)

Compartir esto