Me puse a pensar en el 31 de mayo y toda su significación.
Por supuesto, al instante salta a nuestra mente el de 1949 cuando con su Carta Per Longa nuestro Padre Fundador inicia la Campaña del Amar, Pensar y Vivir Orgánicos que conocemos como 3er Hito de Schoenstatt.
Hay al menos otros dos 31 de mayo (ustedes tal vez recuerden otros más) que revisten suma importancia, uno para la universalidad del movimiento y otro que nos toca cercanamente a los paraguayos.
En este día de 1939, las Hermanas de María forman la cadena viva en redor del Santuario Original para protegerlo del fatal poderío nazista… y lo logran.
Y en el año 1959, nuestra conocida ocasión en que los jóvenes estudiantes Claudio Giménez, Hugo Aranda, Esteban Uriburu, Nité Irala Burgos y Paco Rodriguez realizan el acto que se convirtió -Dios y la Mater mediante- en la fundación de nuestra Familia en el Paraguay.
¿PURA HISTORIA?
¡Jamás!. Mensajes de lo alto que nos convocan, como vívidos ejemplos, a mantener la confianza en Dios aún en la adversidad; a la obediencia y amor a nuestra iglesia y nuestro movimiento manifestando respetuosa y criteriosamente nuestras opiniones y a la misión de fundadores que es nuestra impronta.
Una jornada para la celebración y la reflexión.


