“Como las democracias fracasan” es un libro que salió a fines del 2018, por dos profesores de Ciencia Política de la Universidad de Harvard; Steven Levitsky y Daniel Ziblatt. El libro apunta a un análisis de las democracias latinoamericanas. Su situación actual, su posible fracaso. Venezuela sin lugar a dudas ocupa un lugar preponderante en el análisis. Todavía no lo terminé de Leer, sin lugar a dudas prometo comentarles más adelante y tratar de extraer algunas conclusiones.
Para el Padre fundador, la relación con el tiempo era esencial, “Vox temporis, Vox Dei” solía citar a menudo, sin embargo en el año 1951 el padre afirma de manera mas tajante: “En nuestro caso la fuerza motriz es la entrega generosa y filial a la guía divina que, observando la ley de la puerta abierta, ha desvelado paulatina y gradualmente el plan secreto que Dios tiene para con Schoenstatt, exhortando y urgiendo a su realización.
Esa fe nos ha señalado el rostro de Dios, tal como se nos aparece en los acontecimientos de esta época, las indicaciones y deseos de Dios, que él nos manifiesta mediante la estructura del ser del hombre y de las cosas, como también a través de la complicación y allanamiento de situaciones públicas y privadas a través de un serio discernimiento1”.
Esto nos da pie a que reflexionemos al menos incipientemente este tema. Sin lugar a dudas las democracias juegan un rol predominante en la vida de nuestros pueblos. Son canales que expresan y a su vez aseguran, tanto los valores como los derechos, que fundamentan la sana convivencia y el desarrollo de un país, o al revés, se vuelven canales que alienan éstos valores y derechos, amenazando a su vez seriamente la convivencia y el desarrollo de dicho país. Si bien las democracias no son un tema eminentemente religioso, condicionan de sobremanera la fe de nuestros pueblos. Personas en constante opresión, desprovistos de los más mínimos derechos enfrentan la fe de manera distinta a personas que residen en lugares seguros y con oportunidades de contar con los derechos básicos.
Por otro lado el cristiano se esfuerza por llevar los valores del Reino: la verdad, la justicia, el bien, la belleza; valores a los cuales no puede renunciar. El cristiano, de manera especial el laico, realiza su vocación en el mundo, comprometiéndose con él, con la misión de santificarlo. Por eso se opone a la mentira, a la injusticia, al mal, expresadas ya sea de manera simple como estructuradas en sistemas y mecanismos sociales.
Por eso me parece interesante un primer análisis con algunos de los párrafos que más me llamaron la atención de esta primera parte leída. A continuación les copio algunos de ellos. Ojalá nos ayuden a reflexionar y a profundizar.
“Las dictaduras ostensivas sobre la forma de fascismo, comunismo o dominio militar, desaparecieron en gran parte del mundo. Golpes militares y otras tomas violentas del poder son raros. La mayoría de los países realiza elecciones regulares. Sin embargo las democracias todavía mueren, pero por medios diferentes. Desde el final de la guerra fría, la mayor parte de los colapsos democráticos no fue causado por generales y soldados, sino por los propios gobiernos electos. Como Chávez en Venezuela, líderes electos desmantelaron las instituciones democráticas en países como Georgia, Hungría, Nicaragua, Perú, Filipinas, Polonia, Rusia, Sri Lanka, Turquía y Ucrania. El retroceso democrático comienza hoy en las urnas.
La vía electoral para el colapso democrático es peligrosamente engañosa. Con un golpe de Estado clásico, como en el caso de Chile con Pinochet, la muerte de la democracia se vuelve evidente e inmediata para todos. El Palacio Presidencial arde en llamas. El Presidente se encuentra muerto, en prisión o exiliado. La Constitución es suspendida o abandonada.
En la vía electoral, ninguna de las dos cosas pasan, no hay tanques en las calles, Constituciones y otras instituciones nominalmente democráticas quedan vigentes. Las personas todavía votan. Autócratas electos mantienen un barniz de la democracia mientas tanto corrompen su esencia.
Muchos de los esfuerzos del gobierno para tumbar la democracia son “legales”, en el sentido de que son aprobados por el Legislativo o aceptados por los Tribunales. Pueden ser inclusos ser retratados como esfuerzos para perfeccionar la democracia, volver el poder Judicial mas eficiente, por ejemplo. Combatir la corrupción, o limpiar el proceso electoral. Los diarios continúan publicando, pero son comprados o intimidados y llevados paulatinamente a una auto censura. Los ciudadanos continúan criticando al gobierno, pero muchas veces se ven envueltos en problemas con impuestos, subvenciones, o atrapados en una red burocrática que les impide vivir serenamente. Eso crea una perplejidad y confusión en las personas. Ellas no comprenden inmediatamente lo que esta sucediendo. Muchos continúan creyendo que están viviendo sobre una democracia. En 2011 en una encuesta se preguntó a los venezolanos que nota darían a su país de 1 a 10, (1 sería dictadura, 10 una democracia sólida) un 51% de los encuestados dieron nota 8 al país.
Como no hay ningún momento de quiebre, ni golpe, declaración de ley marcial, o suspensión de la Constitución, en el que un régimen sobrepasa el limite y acaricia la dictadura, nada es capaz de disparar los dispositivos de alarma de una sociedad. Aquellos que denuncian los abusos del gobierno puede ser descartados como exagerados o falsos alarmistas. La erosión de la democracia, es para mucho casi imperceptible.
Como volverla perceptible, es la pregunta que nos exige que nos apartemos de los noticieros y periódicos cotidianos para ampliar nuestra visión, quizás extrayendo lecciones de otras democracias mundo afuera, y a lo largo de la historia. Estudiar crisis en otras democracias a lo largo del mundo, y a lo largo de la historia permite una mejor comprensión de los desafíos enfrentados por la propia democracia. Con base y experiencias en otras naciones, se podrían concebir una lista de indicios para ayudar a identificar potenciales autócratas antes de que lleguen al poder. Nosotros podemos aprender con los errores cometidos por lideres democráticos en el pasado al abrir las puertas a intereses autoritarios, como también las estrategias usadas por otras democracias para mantener los extremistas fuera del poder. Revisando la historia, uno encuentra como autócratas electos, en diferentes partes del mundo emplearon estrategias notablemente semejantes para subvertir las instituciones democráticas.
En la medida en que esos patrones se vuelven visibles, los pasos rumbo al colapso se convierten en menos ambiguos y más fáciles de desenmascarar y combatir. Saber cómo ciudadanos que otras democracias resistieron con suceso a autócratas electos, o porque trágicamente no consiguieron hacerlo es esencial para aquellos que intentan defender sus propias democracias…
Nosotros sabemos que demagogos extremistas, caudillos salvadores del pueblo, surgen de tiempo en tiempo en todas las sociedades, mismo en las democracias saludables. El examen para esas democracias no es si esas figuras surgen, sino que si antes que nada, los lideres políticos y especialmente los partidos políticos trabajan para evitar que ellos acumulen el poder, manteniéndose fuera de las chapas electorales de los partidos establecidos, recusando alinearse con ellos, y cuando sea necesario juntar fuerzas con rivales para apoyar candidatos de linea democrática. Aislar extremistas populares exige coraje político.
Una vez que un aspirante a dictador llegue al poder, la democracia enfrenta una segunda prueba crucial, Él intentará subvertir las instituciones democráticas tarde o temprano, la pregunta es si podrán resistir. Las instituciones democráticas aisladas nunca pueden hacer frente a autócratas electos. Se adentra el país en la etapa más crítica donde la Constitución debe ser defendida por partidos políticos y ciudadanos organizados.
Sin normas robustas los frenos y contrapesos constitucionales no sirven como bastiones de la democracias así como nos lo imaginamos. Es común que las mismas instituciones democráticas se vuelvan contra la misma democracia, de manera astuta y perversa, los autócratas las usan para derribar oponentes, controlar medios de comunicación, y reescribir las reglas políticas. La paradoja del fin de la democracia actualmente en Latinoamérica es que los asesinos de las democracias usan las propias instituciones de manera gradual, sutil, y legal para matarla”2.
Hasta aquí este artículo. ¿Cómo nos imaginamos Paraguay ? De 1 al 10 ¿Qué nota le ponemos? ¿Porqué? ¿Cuáles podrían ser esos patrones que volviéndose visibles desmoronan las instituciones democráticas? ¿Identificamos algunos hoy en nuestro país? O preguntándonos de manera más simple aún, ¿Cuáles son nuestras instituciones democráticas ? ¿Y cómo las vemos ?.
1La llave para entender Schoenstatt , año 1951. Ed. Patris.
2 Como las democracias fracasan, Steven Levitsky y Daniel Ziblatt, 2018, Editorial Ariel.


