“Como el pájaro ama su nido amo yo mi Santuario” nos decía el Padre Kentenich. Muchos tuvimos la gracia de sentirnos en el tabor cuando visitamos alguno de nuestros santuarios que fueron conquistados desde los cimientos. Es única la sensación de caminar y ver a lo lejos ese campanario que nos identifica y que reconocemos al instante sin que suene aún ninguna campanada.
Muchos de los schoenstattianos buscan un santuario cercano a la ciudad que visitan por descanso, trabajo o turismo. Es que ese lugar de paz no se compara con ninguno, cada uno de los santuarios es una réplica del original y fueron conquistados ladrillo a ladrillo. Es por ello que generalmente una vez adentro se siente el cobijamiento que nos brinda la Mater desde el punto central. Nos sentimos realmente hijos que ante la mirada de su madre pueden pedir, llorar, rezar o agradecer las bendiciones recibidas por su intercesión.
Cuando junto a mi esposa íbamos a realizar un viaje me puse a buscar la ubicación de los santuarios de esa ciudad, allí conocimos este mapa de santuarios que nos facilitó, con coordinadas, cada santuario de Schoenstatt en cualquier punto del planeta. Como el mismo mapa de Google explica, las informaciones fueron facilitadas por Schoenstatt.org y la revista Vínculo de Chile.
El mapa es bastante completo, tiene la información de los santuarios ya erigidos y en algunos casos los que están en construcción, algunas ermitas bendecidas, entre otros datos que pueden ser de interés para cualquier schoenstattiano que esté preparando las valijas.
Nosotros lo utilizamos y fue muy útil para un viaje que hicimos hace unos años a Buenos Aires, donde conocimos un santuario muy particular, porque sería el único que se encuentra dentro de la habitación una casa antigua, el de Confidentia, un verdadero oasis en medio del ruido de la gran ciudad.
Posteriormente, hace un par de veranos decidimos ir en auto hasta las playas de Santa Catarina, Brasil, y fue allí donde resultó verdaderamente útil. El mapa nos ayudó a encontrar dos santuarios en el camino por las rutas de Brasil, fue así que conocimos el muy activo Santuario de Curitiba, ubicado sobre la calle José Kentenich, la gente allí nos recibió con mucha alegría, pudimos visitar su librería y comprar “lembranças”, además de hacer nuestros pedidos a la Mater y seguir el camino hasta el siguiente Santuario, el de las vocaciones de Guarapuava, que era mucho más calmado, con un gran jardín y poca gente.
Al seguir por la ruta hasta nuestro país finalmente fuimos a conocer el tercer santuario en Paraguay, el Terruño de Ciudad del Este. Este “Jardín del Padre” que realmente es un oasis de paz, un sitio en el que también fuimos recibidos con muchísima alegría por los chicos que estaban en ese momento en la librería, y pudimos visitar nuevamente a la Mater en su casa.
Cada santuario filial tiene su propia identidad, a pesar de ser una réplica del original. Eso es lo que podemos ver y sentir cuando conocemos un nuevo sitio dedicado a la oración, el tabor de los schoenstattianos. Es por eso que te invitamos a usar estos mapas para conocer los santuarios que te queden cerca o por el camino y que compartas con nosotros tu experiencia. Lo que nos queda bien claro es que en todos los lugares que visitamos pudimos sentir lo que el padre pretendía para cada Santuario al que se acudía para orar y experimentar la gloria de María: ¡Qué bien estamos aquí! ¡Este es nuestro lugar predilecto!


