«Un hermoso cambio en mi vida»

En todo este tiempo que he conocido más sobre la Mater, me di cuenta que ella siempre estuvo presente en mi vida pero yo no lo supe ver. Cuando más sola me sentía, pensaba que mi vida no tenía rumbo alguno, no encontraba ninguna motivación; a veces los momentos de tristezas y preocupación me invadían, no tenía con qué llenar ese vacío que había en mi corazón.

Conocí un maravilloso lugar, Tupãrenda sin duda alguna mi segunda casa, dónde encontré paz, tranquilidad, alegría y mucho amor. Cuando visité por primera vez el Santuario la Mater me conquistó, mirándome fijamente y con tanto amor a los ojos, en ese momento encontré la paz y tranquilidad que mi vida necesitaba.

TODO A SU TIEMPO
Desde que falleció mi papá cuando tenía 15 años y justo cuando había terminado mi confirmación no quise volver a ir a la iglesia. En un momento de ira había llegado a estar molesta con Dios y María porque no podía aceptar que se llevarán tan joven a mi papá, yo aún quería disfrutar de su presencia, me hacía tanta falta, y sin dudas me hará falta siempre pero debía aceptar que Dios todo lo hace a su tiempo y solo él sabe el porqué de las cosas, a nosotros nos toca aceptar su voluntad.

Un tiempo después con el apoyo y la ayuda de mi madre, mis familiares y amigos fui aceptando la realidad y decidí volver hablar con Dios, pedirle perdón, le di las gracias porque él me había perdonado ya antes de que se lo pidiera. También le pedí que fortaleciera mi vida espiritual.

UNA VIDA NUEVA
Exactamente a tres años de haber ingresado en el movimiento de Schoensttat puedo decir que tengo una nueva vida, gracias a la Mater he vivido momentos únicos y hermosos los cuales fueron regalos por parte de ella que marcaron mi vida; primeramente mi ingreso a la JF, la visita del Papa Francisco en la cual fui servidora, experiencias únicas e inolvidables.

Mi compromiso de grupo fue clave, camino en el cual me formé y crecí espiritualmente, entregando mi corazón a María y dispuesta a recibir todo de ella, decidí sellar mi Alianza de Amor.

Pero como ella no se deja ganar en generosidad, me regalo una nueva oportunidad para seguir educándome y crecer en una nueva Rama en Tupãrenda “Mujeres Profesionales de Tupãrenda”, grupo en el cual soy inmensamente feliz, formándome como mujer y tratando cada día de ser ejemplo para otras jóvenes tanto en el trabajo como en mi círculo de amistades.

Uno de los mejores regalos que me ha hecho la Mater fue el haberme permitido sellar mi Alianza Filial con el Padre Fundador José Kentenich el 15 de Setiembre del año 2018, año Jubilar en el cual me tocó vivir el mejor momento de mi vida.

OTRA PRUEBA

El momento más difícil y dónde sentí que la Mater estuvo ahí abrazándome y acompañándome fue en el último año de mi carrera. Empecé a trabajar más horas, llegaba tarde a mis clases, al llegar a casa, en el poco tiempo que me quedaba, antes de dormir trataba de estudiar lo más que podía pero a veces el cansancio me ganaba y terminaba quedándome dormida.

Llegaron los últimos exámenes finales, lo que más deseaba era ser regular y lastimosamente no pudo ser posible porque se me presentó un inconvenientes de fuerza mayor.

Mi madre se enfermó y estuvo internada durante 15 días en el hospital a consecuencia de dengue, estuve con ella todo ese tiempo hasta que se recuperara al 100%, no me quedó otra opción que postergar mis exámenes y rendir en el último llamado, gracias a Dios y la Mater mi madre pudo recuperarse y logramos salir de esa mala situación.

Tuve exactamente un mes de tiempo para lograr rendir y aprobar las 10 materias para recibirme ese año con mis compañeros de promoción.

Como capital de gracias por la plegaria que había hecho a la Mater, lograr rendir y aprobar todas mis materias del último año de la carrera, cada noche antes de dormir le entregaba un rosario y a veces un denario, antes de iniciar repetía siempre un salmo que me gusta mucho, “Todo lo puedo en Cristo que me fortalece”. https://roksarooms.com.au

Tan grande fue mi alegría al saber mis calificaciones y que valió la pena cada esfuerzo y tanta entrega, sin duda alguna pude sentir que la Mater estuvo sentada a mi lado, pude percibir su presencia por la paz y tranquilidad que sentí cuando rendí cada examen.

En las noches antes de dormir me pongo a conversar con ella, la escucho, le pido consejos y sobre todo le doy las gracias por el maravilloso día que me ha regalado y finalmente le pido que cada día me permita asemejarme más a ella, y tomada siempre de su mano poder llegar al Padre.

Estamos muy felices que puedas leernos. Esta Plataforma es un nuevo formato de presentación de nuestra tan querida Revista Tupârenda, que con mucho esfuerzo un equipo de personas lo lleva adelante voluntariamente.

¡Apoyá a la Revista Digital con una donación! Todo aporte suma a cubrir los costos tecnológicos y de mantenimiento, para así seguir cumpliendo con la tarea de difundir la Alianza de Amor sin fronteras.

Otros artículos

Suscribite a nuestra lista de emails

Suscribite a nuestra lista de emails

No te pierdas de nada. Suscribite y recibí todas las noticias.

 

 

Te has suscripto a nuestra lista :)

Compartir esto