Un inesperado sueño cumplido

El domingo 16 de marzo pudimos visitar el Santuario original de Schoenstatt ubicado en el distrito de Vallendar de la ciudad de Coblenza. Todos nos encontramos en Alemania por un proceso de intercambio estudiantil, cada uno se hospeda en diferentes ciudades.

Como grupo, soñábamos desde hace tiempo poder ir a visitar nuestro querido Santuario Original. Cuando se nos presentó la oportunidad del intercambio estudiantil pensamos que la Mater nos regaló esta oportunidad increíble para cumplir nuestro sueño de poder ir a visitarlo. Sinceramente nos pusimos inmensamente contentos al saber que íbamos a estar allí. Fue una emoción inexplicable.

La organización fue muy difícil pero después de mucho esfuerzo pudimos lograrlo.

Tuvimos la bendición de encontrarnos con un seminarista muy amigo nuestro, porque realizó su práctica pastoral en Paraguay durante 2 años aproximadamente. Él se encuentra en Alemania realizando la parte del Terciado. Se trata de Lucas Chiappe, quien nos recibió con muchísimo cariño y nos dio algunas indicaciones.

El domingo 16 fue el día de la visita al Santuario Original. Cuando estábamos llegando, aproximadamente a las 9:00 horas se podía observar lo grande que era el conjunto, había más de 10 diferentes iglesias y cada una de ellas tenían su respectivo significado.

Lucas nos comentó que había una misa en español en una de las Iglesias, pero fuimos a la equivocada y escuchamos una en alemán que fue muy difícil de entender. Luego de la misa fuimos a nuestro objetivo principal, visitar el Santuario, donde ya nos esperaba Lucas. Él nos hizo un pequeño tour del lugar y nos explicó algunas cosas muy lindas sobre el movimiento, es decir nos comentó sobre las Cruces Negras y Marrones de Schoesntatt, que son personas ejemplo para la Juventud Masculina, todo JM aspira ser como ellos, debido a su inmensa entrega a Dios y María.

El predio era inmenso, se podían ver muchísimas casas o construcciones grandes donde se hospedaba el Padre Kentenich, era totalmente otra cosa, era increíble. Sinceramente un lugar hermoso, fue muy emocionante ver como en algo tan chico surgió algo tan grande. Se lo veía desde afuera y daba una alegría en el interior poder sentir que estabas nuevamente en casa a pesar de estar en un país muy lejano. Luego tocó la entrada el Santuario donde nos esperaba una cantata que nos prendería el fuego nuevamente. Cada uno de nosotros tuvimos diferentes sentimientos allí adentro. Acá 3 testimonios de personas que participaron de la visita.

“Estoy hace 1 año en la JM y fue una de las mejores cosas que tuve en el año 2019. Primero tengo que decir que fue único, literalmente era algo que esperé muchísimo y después de tanto tiempo pude hacerlo. Para mí entrar al Santuario es como cargar completamente mis pilas, salgo nuevo de ahí. Una de las cosas que más extraño de Paraguay es el movimiento, esa capilla donde cantamos y por poco no revientan las ventanas, al estar allí dentro me sentía en ese lugar que tanto amaba, que tanto necesitaba, me sentía en mi verdadera casa, con una felicidad increíble, me sentía como nuevo. Cuando entre, sonaba la música “Stabat”, en ese momento me acordé de lo feliz que me hacía cantar con tanta pasión y gritando esas músicas tan increíbles. Mientras cantaba me acordaba de mi hermano que no pudo venir y me puse un poco triste pero seguía cantando con toda mi energía, y con un poco de lágrimas. Luego de cantar 2 músicas más me puse muy feliz y podía sentirle a Dios en mi corazón nuevamente después de tanto tiempo y luego llegó el momento de hacer la oración final. Apenas empecé la oración y ya estaba llorando y apenas podía hablar, lloraba porque sinceramente estaba eternamente agradecido de poder cumplir este sueño que tan bien me hizo, también me acorde del hermano que no pudo venir y eso hizo que mi llanto sea cada vez más fuerte. Pero no era un llanto cualquiera era un llanto de felicidad y emoción porque me volví a sentir en el lugar donde hace mucho quería estar y con mi familia que tanto amo (familia no de sangre pero si de alma). Una experiencia única. Para mí fue algo muy profundo”, expresó Santiago Domaniczky del grupo JMS Retruco.

“El domingo 16 de febrero fue un día único que quedará grabado en mi memoria para toda mi vida. Ese día conocí el santuario original en Vallendar, Alemania. Nunca me imaginé que tal sitio sería inmensamente grande y fue increíble visitar un lugar con tanta mística para nosotros los schoenstattianos, además nos encontramos con un buen amigo, el seminarista Lucas Chiappe el cual se encontraba en Paraguay. Hemos podido visitar las tumbas de las tres Cruces Negras de Schoenstatt, entre ellas la de nuestro hermano José Engling. Tengo que admitir que este lugar es único y al cantar en el santuario me sentí nuevamente en mi querido hogar. Fue una experiencia muy buena y desearía volver”, refirió Ignacio Moreno del grupo JMS Maternite.

“Soy Santino Pane del grupo Retruco de la JM. El día 16 de febrero del 2020 es un día que siempre voy a recordar ya que Visite el Santuario original con mis hermanos de grupo, aunque no llevo mucho tiempo en el movimiento el cariño que le agarre es inexplicable, hay que decir que el día que nos fuimos a Schoenstatt nos equivocamos de Iglesia, nosotros nos teníamos que ir al Santuario Original donde había una misa en español en cambio fuimos a otra Iglesia donde se desarrollaba una misa en alemán y nos tuvimos que quedar ahí una hora hasta que termine, las ganas que yo tenía por conocer el Santuario Original eran indescriptibles y esa misa me pareció eterna, como dije estaba en alemán y era muy difícil de comprender una vez terminada fuimos de inmediato al Santuario Original donde nos esperaba nada más y nada menos que Lucas Chiappe un seminarista que estuvo 2 años ayudando en la JM de Paraguay y que con el pasar del tiempo se volvió un amigo para mí. Al llegar al Santuario no les miento que me agarro el famoso “pirí” o piel de gallina como algunos dirían. Ver el Santuario fue un sentimiento inexplicable para mí por poco no me salen las lágrimas de la emoción lo primero que hice fue irme atrás del Santuario para ver las famosas Cruces Negras donde están nuestros hermanos José E, Max B y Hans W. Gente que se destacó entre la multitud y por eso tienen su merecida Cruz Negra luego fue tiempo de entrar al Santuario me arrodillé al entrar y lo primero que hice fue agradecerle a la Mater por darme la oportunidad de estar ahí con todos mis hermanos, nos sentamos y tuvimos una hermosa cantata de grupo y Lucas , nunca antes había sentido tan encendido mi corazón , luego de la cantata mi hermano Santiago Domaniczky, nuestro jefe de grupo, nos regaló una oración hermosa con la que se emocionó tanto y a más de uno nos salieron lágrimas, es algo que nunca me voy a olvidar y siempre agradeceré esta experiencia que viví, fue única y ojalá todos la pudieran tener ”, comentó Santino Pane.

Esas fueron algunas de las experiencias de los que pudieron ir a visitar el Santuario Original. Muy agradecido de poder compartir en nombre del grupo nuestra increíble experiencia.

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