Y dos años después… nos volveríamos a encontrar
Los preparativos para el gran día, la jornada de arranque de la Campaña del Rosario, iniciaron semanas antes. Misioneros de todo el país organizando tallarinadas, venta de chipas, entre otras varias actividades para cubrir los costos del viaje.
Después de dos años muy difíciles, donde solo pudimos vernos y compartir desde la fría pantalla de un computador o celular, nos preparábamos para volver a encontrarnos.
Pasaban los días, la ansiedad crecía y el corazón palpitaba de alegría. Mientras el equipo conductivo de la Campaña trabajaba organizando cada detalle de la jornada con mucho amor para que ese día sea una verdadera fiesta.
El vienes, en la víspera de la jornada, amaneció con una lluvia que duró todo el día. El equipo sintió preocupación y no pudo evitar preguntarse: será que mañana seguirá lloviendo… será que los misioneros podrán llegar hasta Tupãrenda. Pero esa lluvia no fue más que bonanza y bendiciones del cielo, de todo lo que la Mater nos tenía preparado para el día siguiente.
ES HOY… ES HOY
La peregrinación arrancó a la madrugada, era emocionante ver las imágenes que llegaban en los diferentes grupos de WhatsApp, misioneros que salían de distintos puntos del país rumbo a Tupãrenda, por fin volverían a visitar a la Mater en su casa, en nuestro pedacito de cielo, en el lugar donde sentimos que el cielo toca la tierra: el Santuario Nacional de Tupãrenda.
El sábado 12 de marzo la Mater nos regaló un día hermoso, la lluvia había parado y el sol se asomaba sobre los árboles mientras los misioneros iban llegando; entre cantos, risas y esos abrazos interminables de alegría y de habernos extrañado tanto.
Eran las 08:00 y estábamos listos para iniciar la jornada, dando gracias a Dios en la Santa misa que fue celebrada por nuestro asesor nacional el Padre Martín Gómez, en la Iglesia Santa María de la Trinidad.
Al culminar la misa vivimos un hermoso momento, fruto silencioso de la Mater quien en estos dos años siguió conquistando corazones e instrumentos para la Misión, 50 nuevos misioneros de varias ciudades del país recibieron su Imagen Peregrina, sin dudas “Ella es la gran misionera, Ella obra milagros”.

RECORDANDO AL PADRE ANTONIO
Otro momento muy emotivo se vivió cuando Rosa María y Luis Lezcano compartieron su testimonio y las enseñanzas que les había transmitido nuestro querido Padre Antonio Cosp, quien fuera por muchos años asesor de la Campaña del Rosario y quien les acompañó muy de cerca durante sus cuatro años de jefatura nacional; varios no pudimos evitar que las lágrimas cayeran al ver el video que nos recordaba tantos momentos compartidos con el Padre Antonio.
La jornada siguió con la charla del Padre Martín sobre los “Desafíos para los misioneros en el año de los laicos”.
Respondiendo a las preguntas: ¿Qué nos quiere decir Dios a nosotros, como misioneros de la Campaña del Rosario, en este año del laicado? ¿A qué nos llama Dios y la Mater, a qué nos desafía con este año? ¿A qué nos puede estar invitando la Mater a nosotros como laicos Misioneros de la Campaña?, de una manera tan clara y concisa nos dio el impulso para vivir este año los desafíos a los que estamos llamados como laicos, como misioneros. “Al instante se levantaron para anunciar a Cristo”
Finalmente, se compartió las líneas de acción de la Campaña del Rosario para el año 2022, en lo pedagógico trabajar y conquistar la Alianza de Amor, conquistar nuevos aliados para la Mater y la renovación de la Alianza de Amor; en lo espiritual la conquista del capitalario, conquistar la imagen de Don João como modelo de laico y en lo comunitario reanudar los encuentros de misioneros en las diferentes comunidades del país.
Para cerrar una jornada cargada de tantas emociones nos trasladamos hasta la explanada de la Iglesia Santa María de la Trinidad, donde nos esperaban los niños de la Campañita del Rosario, quienes también tuvieron su jornada de arranque. Con un enorme rosario de globos como familia nacional de la Campaña del Rosario rezamos juntos por el final de la guerra entre Rusia y Ucrania, por la paz del mundo y luego de la bendición de envío, que nos dio el Padre Martín, se lanzó el rosario de globos, llevando consigo nuestras oraciones al cielo.
Querida Mater, estar nuevamente en tu casa, en tu Santuario nos llenó el alma y nos renovó el espíritu para seguir con mayor fuerza nuestra misión.

