El hábito de posgustar es inherente a casi todo schoenstattiano. Y es así que, a un mes del anuncio vocacional de nuestro paso hacia Federación de Mujeres, nos pusimos a pensar en lo que significó para nosotras y lo que significa este hecho un poco inusual para la familia de Schoenstatt Paraguay.
Este artículo condensa varias de las preguntas que nos hicieron en las últimas semanas y cuyas respuestas queremos compartir con ustedes.
¿Por qué o para qué se hace este anuncio vocacional?
Sabemos que no es común un anuncio vocacional de este tipo, de hecho somos conscientes que fuimos “pioneras” en este aspecto. Pero varias situaciones que ocurrían en nuestra familia y escuchando las voces de Dios, nos llamamos a la reflexión y decidimos anunciar por estos motivos:
1. Para compartir y celebrar con la familia de Schoenstatt Paraguay el llamado vocacional al que pudimos responder. Toda vida consagrada es una alegría para la Iglesia.
2. Para que juntos encomendemos y recemos por más vocaciones, y fomentemos siempre esta corriente de oración de vocaciones; especialmente las de Federación de Mujeres. Debe formarse un curso de al menos 5 mujeres (de Paraguay o la región) para que podamos iniciar formalmente el camino de Federación.
3. Para que como familia conozcamos otras opciones vocacionales (en este caso la Federación) que nos ofrece Schoenstatt, nuestro Padre y Fundador, nos regala en Schoenstatt un lugar para cada persona y en eso una inmensa riqueza vocacional y acá no nos referimos solamente a la vocación consagrada. Esperamos también que este anuncio pueda despertar en todos ese anhelo por buscar nuestra vocación y responder al llamado de Dios.
4. Las voces del tiempo nos interpelaban. Como familia celebramos los 100 años de Höerde, y este 2020 marcaba también el año de la mujer en Schoenstatt. 100 años de la llegada de Gertraud Von Buillon y del inicio de la Federación de Mujeres. Sentíamos que era un momento propicio para hacerlo y compartir la alegría.
¿Cómo se eligió el 8/12 como fecha para el anuncio?
La Divina Providencia actuó y con total fluidez de ley de puerta abierta se logró coordinar para que se concretara.
Como queremos asemejarnos a la Inmaculada, esta fecha era muy significativa. Además, se abría el año de las Mujeres en Schoenstatt (100 años del inicio de ramas femeninas). También al tener el anhelo de que se forme un primer curso paraguayo, encomendar a nuestra Patrona de Caacupé parecía una idea genial.
¿Qué es Federación de Mujeres? ¿De dónde nace?
Nace con Gertraud Von Buillon, la primera mujer schoenstattiana, en 1920. Fue el primer estamento formado en la columna femenina.
Es una vocación virginal, que determina el estado de vida: somos mujeres solteras, sin hijos, con un fuerte énfasis de la vida volcada al apostolado. La consagración involucra el amor esponsal con Cristo.
Somos laicas consagradas que vivimos en el mundo, desarrollando nuestros roles, fundamentalmente en la profesión.
¿Cómo se vive un discernimiento como éste?
Silvia: mi proceso llevó casi un año y conllevó un ejército de personas que sirvieron de instrumentos para darme mensajes super variados y oportunos sobre aquellas dudas, miedos que me iban surgiendo. Dios fue (y es) sumamente paciente conmigo. Y se asegura siempre de enviarme mensajes bien explícitos para que me sienta segura en esta decisión.
Una vez le pregunté a uno de mis asesores: ¿Cómo sabré si es la decisión correcta? Y siempre recuerdo su respuesta: son instantes, no llegan a ser minutos, donde Dios te da la certeza. Luego, todo se acomoda, te va reconfirmando.
Vivo este proceso con alegría y paz, con determinación, confianza y humildad.
Paz: Mi proceso, fue un juego de resistencia con Dios, desde ese primer momento el día de mi Alianza, ya Él se había encargado de meter la pregunta en mi corazón. Pasaron muchos años de idas y vueltas, de dejar el tema bajo la alfombra y también de mucha confusión, porque por un lado como que tenía esa intuición de que Dios me llamaba a la vida consagrada, pero por otro, era (y sigo siendo) una apasionada de mi trabajo y de lo que hacia, ciertas cosas no me terminaban de cerrar. Dios fue paciente y no se cansó de llamarme. Dios fue poniendo en mi vida personas que me ayudaron a discernir, que supieron movilizarme y hacerme las preguntas adecuadas, y de ponerme situaciones y más personas que me reafirmaron en esta respuesta vocacional y me regaló esa paz que viene con esa respuesta regalada y la alegría que viene solo de Dios.
¿Es solo para mujeres que ya son schoenstattianas?
No. Pueden ingresar otras mujeres, quienes deberán sentirse cómodas alineándose a la pedagogía del Padre Kentenich.
¿Cuándo se mudarán a Florencio Varela para su formación?
No nos mudaremos a Florencio Varela. La formación se hará en Paraguay, con retiros eventuales en Florencio Varela o donde se fijen, según la nacionalidad de las chicas que finalmente conformen el curso.
¿Cuál es la diferencia con las Hermanas de María o Señoras de Schoenstatt?
Las principales son que la Federación no tiene comunidad de techo y mesa: vivimos en nuestras casas. Tampoco tenemos superioras ni vínculo jurídico propio de los institutos.
No tenemos ninguna vestimenta especial, por lo que no usaremos vestido como las Hermanas. Cada una con su estilo propio, dentro de un estilo general mariano.
Aspiramos a los mismos ideales espirituales, solo varían las maneras de vivirlos.
¿Pueden casarse, tener hijos biológicos o adoptivos?
No, desplegamos nuestra maternidad espiritual en los roles que nos tocan vivir. Esto nos hace sentir plenas y felices.
¿Cómo puede ayudar la familia de Movimiento Schoenstatt Paraguay?
La familia puede ayudar fundamentalmente rezando: por nuestras vocaciones y porque se despierten más vocaciones para conformar nuestro curso.

