Martes Santo: Dos apóstoles muy diferentes

En este Martes Santo recordamos el pasaje en el que Jesús demuestra saber quién era el que lo traicionaría y entregaría a las autoridades romanas. Ninguno de sus discípulos entendió de qué hablaba su maestro cuando les dijo que el traicionero se encontraba entre ellos y entregó a Judas Iscariote un pedazo de pan.

Además, sintió que era el momento y desafió a Judas a que “haga pronto lo que debía hacer”, como éste manejaba la bolsa común los demás discípulos no supieron de qué hablaba Jesús y por qué el de la traición salió de ese lugar.

Jesús los quiso preparar para lo que venía y les dijo que debía irse por un tiempo y que no lo podían acompañar. Pedro, impulsivo y sanguíneo, le aseguró que lo seguirá hasta la muerte, pero Jesús vuelve a profetizar que antes de que cante el gallo él, que decía que estaba a muerte, lo negaría no una, sino tres veces. 

Tal vez no exista mejor comparación entre los discípulos de Jesús que este pasaje. ¿Cuántas veces nos comportamos de la misma forma que Judas y abiertamente entregamos a Jesús, con plena consciencia de lo que hacemos? En otras ocasiones somos como Pedro, amamos tanto a Jesús que aseguramos que estaremos cerca de él, pero ante el mundo lo negamos varias veces. La ventaja que tenemos es que la misericordia del Señor es infinita y si nos arrepentimos, podemos seguir a su lado.

Estamos muy felices que puedas leernos. Esta Plataforma es un nuevo formato de presentación de nuestra tan querida Revista Tupârenda, que con mucho esfuerzo un equipo de personas lo lleva adelante voluntariamente.

¡Apoyá a la Revista Digital con una donación! Todo aporte suma a cubrir los costos tecnológicos y de mantenimiento, para así seguir cumpliendo con la tarea de difundir la Alianza de Amor sin fronteras.

Otros artículos

Suscribite a nuestra lista de emails

Suscribite a nuestra lista de emails

No te pierdas de nada. Suscribite y recibí todas las noticias.

 

 

Te has suscripto a nuestra lista :)

Compartir esto