En la Familia esteña de la Mater andamos con el espíritu en alto por haber elegido ya la imagen escultórica que representará a la Sagrada Familia de Nazareth en el Santuario del Terruño.
Efectivamente, el pasado lunes 24 de febrero, hermanos de todas las Ramas y estamentos se reunieron para, entre las varias opciones que se presentaron, elegir la figura que se ve en la imagen, la que será tallada en madera por un artista plástico compatriota.
Es el anhelo de todos tenerla espiritualmente conquistada y aceptada por Dios y la Mater para entronizarla el 01 de octubre de este año, cuando celebraremos los 20 años del Santuario.
La motivación de la Familia para esta conquista es la escucha de las voces de Dios en este tiempo en que la vida y la familia humana sufren los embates del mecanicismo imperante.Esa es nuestra guerra actual.
Tenemos sobradas razones para conquistar la imagen y el espíritu de la Sagrada Familia de Nazareth.
La primera es, sin lugar a dudas, de carácter divino ya que Ellos harán su parte desde las alturas.
La segunda consideración es que apunta certeramente al objeto de ataque de las fuerzas del mundo en su intentona por frenar la expansión poblacional: destrozar la noción de familia.
La tercera razón que hace muy apropiada a la imagen del Niño junto a María y José es de carácter simbólico por representar a todos los estamentos de la Familia del Terruño, sean estos de la edad, sexo y condición civil que les correspondiere.
Una cuarta consideración que podemos enumerar es que la meditación de la vida diaria a la vista de la Sagrada Familia se hará más realizable y fecunda.
La figura de la Sagrada Familia de Nazareth con la que los muchachos, por ejemplo, pueden identificarse es aquella que les servirá de modelo de entereza varonil, de mansedumbre ante los designios de la Divina Providencia y de entrega incondicional a la misión que Dios le encomendara. El padre de familia, el protector, el proveedor y el educador: San José. El papá adoptivo de Jesús es paradigma de lo que un joven debe anhelar ser algún día.
Para las chicas, las madres, los matrimonios, contiene así mismo todo un universo de mensajes y ejemplos de vida.
Pienso que es precisamente este anhelo que surgió de entronizar a la Sagrada Familia de Nazareth, de hospedarla en nuestro Terruño, el llamado que Jesús y sus padres nos hacen como a Zaqueo en el sicómoro: “Schoenstattianos, bajen pronto, porque hoy tenemos que alojarnos en su Santuario.” y el eco de la enseñanza de nuestro Padre Fundador que siempre nos llama la atención hacia la importancia de los símbolos como ayudas para anclarnos, a través de nuestra humanidad, en las cosas del espíritu.
Por eso tenerla en nuestro Santuario es tan importante y será fructífero para la vida y la familia ya que como rezamos con nuestro Padre Fundador: “Tu Santuario… da forma a la historia de la Sagrada Familia”.

